Los estadounidenses adquirieron en septiembre más préstamos para compra de automóviles y para estudios universitarios, pero gastaron menos con tarjetas de crédito por tercer mes consecutivo, informaron el lunes autoridades.

Las cifras sugieren que los consumidores están cada vez más cautos con respecto a tomar una deuda de interés alto en una economía débil.

Los préstamos totales solicitados para consumo subieron en 7.400 millones de dólares en septiembre, dijo la Reserva Federal. En agosto, habían sufrido su mayor caída en 16 meses.

El incremento de septiembre reflejó un aumento de 5,8% en los préstamos en la categoría que incluye autos y préstamos para el estudio. Pero la categoría que cubre compras con tarjetas de crédito bajó 1% después de descensos aún mayores en julio y agosto.

El uso de tarjetas de crédito ha caído casi 19% desde septiembre del 2008, el clímax de la crisis financiera. Para muchos consumidores, agregar deuda con tasas de interés altas es demasiado riesgoso cuando los empleos son escasos, hay pocos incrementos salariales y la tasa de desempleo ha quedado estancada cerca de 9% durante dos años.

"Los grupos familiares continúan prefiriendo pagar en efectivo que a crédito en momentos en que el desempleo, el ingreso y las perspectivas de abundancia siguen siendo débiles", dijo Gregory Daco, principal economista en Estados Unidos de IHS Global Insight.

La tasa de interés promedio anual sobre tarjetas de crédito para plásticos de tasa variable subió a 14,46% y permaneció sin cambio en 13,71% para crédito a tasa fija, según Bankrate.com.

Los préstamos para compra de autos están mucho más baratos. La tasa promedio para un préstamo a 48 meses fue de 5,31% la semana pasada.

La tasa promedio para préstamos con subsidio a estudiantes fue de 4,5% el año pasado, según Student Loan Consolidator.com. Los préstamos no subsidiados por el gobierno federal están limitados a 6,8% hasta el 2012.

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El periodista de la AP especializado en economía Derek Kravitz contribuyó a este reporte.