La República de Congo ha puesto en marcha un ambicioso plan de reforestación de un millón de hectáreas -de los 22 millones de hectáreas que ocupa el país- durante diez años (2011-2020) para luchar contra el cambio climático, indicó hoy la web "Congo-site", especializada en información congoleña.

El presidente del Congo, Denis Sassou N'Guesso, presentó el proyecto este domingo en la localidad de Yié, a unos 90 kilómetros al norte de Brazaville, con motivo de la celebración de la vigésimo quinta edición del Día Nacional del Árbol.

El "Plan Nacional de Reforestación" (PRONAR) empezó a hacerse realidad con la plantación de más de 166.000 árboles (eucaliptos, acacias y limbas) en Yié en una superficie de 110 hectáreas.

"El Congo, como país forestal, cree que es necesario participar en la lucha mundial contra el cambio climático, en la economía verde, en el desarrollo sostenible, en la lucha contra la pobreza en las zonas rurales para crear, a través de esta actividad, muchos empleos", dijo el presidente.

"Este -resumió Sassou N'Guesso- es un programa de lucha contra la pobreza y de lucha contra el cambio climático, postura que defiende nuestro país en el mundo".

El PRONAR tiene como objetivo disminuir la presión humana sobre los bosques tropicales mediante la reducción de la deforestación, así como recuperar tierras no aptas para el cultivo y crear más de 50.000 empleos en el campo.

Según Rosalie Matondo, coordinadora del programa, la "economía verde" se centra en el Congo en la promoción de nuevas actividades económicas en las zonas rurales, donde la industria de la madera es uno de los objetivos del PRONAR.

La industria maderera fue durante muchos años la primera actividad económica en la República del Congo, antes de ser "destronada" en 1996 por la producción de petróleo.

En la actualidad, la madera es el segundo producto de exportación del país, cuyos mercados principales son China, Estados Unidos, pero también Francia, España, Alemania e Italia.

Los bosques tropicales del Congo representan el 10 por ciento de las selvas de la Cuenca del Congo, el segundo "pulmón verde" del planeta después de la Amazonía en América Latina.

Por eso, el jefe de Estado congoleño tiene previsto hablar en nombre de África en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Medio Ambiente (Río+20), que se celebrará el próximo año en Río de Janeiro (Brasil).