La misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Nicaragua denunció que a sus integrantes no se les permitió estar en la apertura del 20 % de las mesas de votación que tenían previsto vigilar durante la jornada electoral de hoy, lo que consideró "preocupante".

"Nos anda faltando una pata para el trabajo, si el 20 por ciento de nuestra gente no puede hacer lo que debe hacer, según los procedimientos muy estrictos que tenemos, dificulta la manera en que vamos a navegar", dijo el jefe de la misión, el ex canciller argentino Dante Caputo, en una rueda de prensa.

Caputo explicó que se habían asignado observadores permanentes de la OEA en 52 juntas receptoras de votos seleccionadas mediante un "muestreo estadístico", pero en la apertura de la mesas no se les permitió entrar a 10, un 20 por ciento del total.

"Este es un caso que no nos había sucedido hasta ahora y que lo consideramos preocupante y sobre el cual estamos tratando de formar un criterio y en consulta permanente para saber qué modo de acción vamos a implementar de aquí en más, porque definitivamente nos limita mucho para opinar", advirtió Caputo.

La OEA desplegó una misión de 80 observadores en la votación de este domingo, en la que los nicaragüenses elegirán al presidente del país, el vicepresidente, 90 diputados del Congreso y 20 del Parlamento Centroamericano (Parlacén).

Caputo añadió que informó de lo sucedido al presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua, Roberto Rivas, quien, según dijo, le manifestó su "preocupación" y le prometió resolver el problema.

"No estoy queriendo magnificar este hecho, estoy transmitiéndoles a ustedes que si nuestra organización al final de este proceso electoral manifiesta la dificultad para opinar es porque se impidió que nuestra gente estuviera en los lugares de votación en el momento que debían estar", alertó el jefe de la misión de la OEA.

También expresó su preocupación por la posibilidad de que los observadores del organismo continental sean impedidos de ingresar a las mesas electorales durante el escrutinio de los votos.

Añadió, no obstante, que Rivas ordenó a los miembros de esas juntas receptoras de votos permitir la presencia de todos los observadores acreditados.

"Vamos a ver cómo sacamos estas dificultades", dijo, "lo que sucedió ya sucedió y es que no estuvimos presentes en el 20 por ciento de las juntas al inicio y eso no es subsanable".

La OEA destacó que se vivió un ambiente normal durante el inicio del proceso electoral en Nicaragua.

Según las autoridades, el 97,3 por ciento de las 12.960 juntas receptoras de votos en 4.260 centros de votación abrió sus puertas sin incidencias a las 07.00 hora local (13.00 GMT) y el restante 2,7 por ciento lo hizo después.

El cierre de los centros de votación está previsto hacia las 18.00 hora local (00.00 GMT del lunes).

En estas elecciones, el gobernante Daniel Ortega aspira a revalidar el cargo pese a que la Constitución de Nicaragua prohíbe la reelección inmediata, impedimento que él salvó en octubre de 2009 cuando los magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia, sin la presencia de magistrados de la oposición, declararon inaplicable esa norma.