El secretario general de Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad de la organización internacional condenaron un ataque cometido por una secta radical musulmana en el noreste de Nigeria que mató al menos a 69 personas.

Los comunicados emitidos el sábado por la noche señalan que el Consejo de Seguridad consideró que los atentados fueron "criminales e injustificables" y pidió que sus miembros ayuden a las autoridades nigerianas para llevar a los responsables ante la justicia.

Un comunicado a nombre de Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, exigió "un fin de la violencia en el área", al tiempo que ofreció su más sentido pésame por las víctimas.

Una secta radical musulmana conocida como Boko Haram se responsabilizó el viernes de los ataques, que incluyeron detonaciones suicidas y tiroteos en las ciudades de Damaturu y Maiduguri. Casi todas las muertes sucedieron en Damaturu — capital del estado de Yobe — o sus alrededores.