Algunos arsenales de armas en Libia carecen aún de la seguridad adecuada y "ha habido muchos extravíos" de lugares sin vigilancia, advirtió el domingo el principal enviado de Naciones Unidas para el país.

Será difícil impedir que más armas sigan saliendo de contrabando del país, en vista de la naturaleza de las vastas fronteras desérticas de la nación, afirmó el enviado Ian Martin en una entrevista a The Associated Press.

"Garantizar la seguridad de lo que queda en Libia es la prioridad ahora", apuntó. "Con el tiempo, la comunidad internacional puede ayudar a Libia y sus vecinos, pero me temo que no hay una solución rápida y fácil al problema", agregó.

Durante el caos de la guerra civil en Libia, que duró ocho meses, grupos defensores de derechos humanos y reporteros ingresaron a depósitos de armas que se quedaron sin vigilancia y fueron saqueados tras la huida de los combatientes de Moamar Gadafi.

Martin dijo que los arsenales sin seguridad sigue siendo una "causa de preocupación muy seria". Los depósitos incluyen lanzamisiles portátiles, minas y municiones.

Martin destacó los avances logrados en cuanto a las armas químicas y los materiales nucleares.

La semana pasada, las autoridades libias dijeron que descubrieron dos nuevos sitios en los que había armas químicas que no declaró el régimen de Gadafi cuando éste se había comprometido hace varios años a suspender su búsqueda de armas no convencionales.

Las autoridades también dijeron haber encontrado unos 7.000 bidones con uranio sin refinar.

"Este, también, ya está seguro", dijo Martin respecto de los descubrimientos más recientes. Afirmó que la preocupación principal ahora es cómo desechar los bidones.

La caída del régimen de Gadafi se concretó el 20 de octubre con la captura y ejecución del dictador. Tres días después las nuevas autoridades proclamaron la liberación de Libia.

La misión de Naciones Unidas, que encabeza Martin, tiene como propósito asistir a las autoridades interinas de Libia en la transición a la democracia.