Tres bombas estallaron el domingo en un mercado de Bagdad, provocando la muerte de ocho personas al comenzar una festividad musulmana y apenas horas después que el primer ministro Nuri al-Maliki advirtiera del peligro que aún corre Irak mientras las tropas de Estados Unidos se preparan para abandonar territorio iraquí para finales de año.

Los explosivos fueron colocados en diferentes partes del mercado Shorja, en el centro de Bagdad, dijo la Policía, en momentos en que los clientes se preparaban para la fiesta musulmana de Eid al-Adha de esta semana. Las autoridades sanitarias municipales confirmaron la cifra de muertos divulgada por la Policía y dijeron que también hubo 19 heridos.

Una espesa columna de humo negro se alzó sobre el río Tigris y podía verse en el horizonte por encima de los edificios de Bagdad. Todos los funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato porque no están autorizados para dar a conocer la información.

Horas antes, el primer ministro Nuri al-Maliki exhortó a las fuerzas de seguridad a incrementar su vigilancia frente a la violencia. Al-Maliki dijo que las continuas amenazas muestran que los insurgentes aún quieren impedir que Irak se estabilice.

"Ustedes han hecho mucho por Irak, pero Irak sigue dentro del círculo del peligro", dijo al-Maliki a los oficiales de seguridad con los que se reunió al comenzar la festividad islámica.

Al-Maliki habló mientras los últimas 33.000 soldados de Estados Unidos se preparan para abandonar territorio iraquí para finales de año como parte de un acuerdo de seguridad de 2008.

"Se requiere más atención y cuidado para enfrentar a los que desean dañar la seguridad, que están conspirando para convertir este Eid, el Eid de la felicidad para los iraquíes, en el Eid de la sangre", agregó.

Los chiíes de Irak celebrarán el lunes el comienzo del Eid, mientras que los suníes lo hicieron el domingo.

En las últimas semanas, el gobierno de al-Maliki detuvo a 615 personas que al-Maliki dice son miembros del Partido Baath, expulsado del poder en la invasión de 2003 encabezada por Estados Unidos.

Los suníes han acusado a al-Maliki, quien es chií, de reprimir a los miembros del Baath como una excusa para ejercer presión política sobre ellos.

Mientras tanto, una bomba colocada al costado de un camino explotó al paso de una patrulla de seguridad en la ciudad norteña de Mosul, lo cual provocó la muerte de un soldado iraquí, dijo la Policía. Mosul se encuentra a 360 kilómetros (225 millas) al noroeste de Bagdad.

La violencia en Irak ha disminuido en forma drástica, pero aún hay atentados letales casi cada día en momentos en que Estados Unidos se prepara para retirar a sus 33.000 soldados del país para fin de año.