El primer ministro griego enfrentó grandes dificultades el sábado para formar un gobierno interino de coalición en el país, casi en bancarrota, lo cual extendió un estancamiento político que pone en riesgo un rescate internacional multimillonario.

En un apasionado discurso ante el Parlamento el viernes por la noche, George Papandreou accedió a dejar el puesto de ser necesario con el fin de ayudar a forjar una coalición, y ofreció incluir al partido conservador de oposición, una posibilidad que su líder rechazó de inmediato.

Papandreou dijo que un nuevo gobierno de coalición requerirá cuatro meses para asegurar el nuevo acuerdo de rescate por 130.000 millones de euros (179.000 millones de dólares) y demostrar el compromiso del país por permanecer en la eurozona.

"La cooperación es necesaria para garantizar — tanto para Grecia como para nuestros socios — que podemos honrar nuestros compromisos", afirmó Papandreou en una reunión el sábado con el presidente Karolos Papoulias, horas después que su gobierno socialista apenas sobrevivió por escaso margen a un voto de confianza.

"Me preocupa que una falta de cooperación pudiera afectar cómo ven nuestros socios nuestra voluntad y deseo de permanecer en el núcleo central de la Unión Europea y el euro", agregó.

Pero Antonis Samaras, líder conservador de oposición, desdeñó la propuesta de Papandreou.

"No hemos pedido ningún puesto en su gobierno. Todo lo que queremos es que el señor Papandreou renuncie, porque se ha convertido en un peligro para el país", afirmó Samaras en un discurso televisado. "Insistimos en que haya elecciones de inmediato".

Samaras se reunirá con el presidente el domingo a la 1:00 de la tarde.

Frustrados por los prolongados desacuerdos políticos en Grecia, los acreedores del país han amenazado con retener el próximo pago crucial de 8.000 millones de euros (11.000 millones de dólares) de un préstamo hasta que el país apruebe formalmente el nuevo acuerdo para hacer frente a su deuda.

Grecia sobrevive con un programa de rescate por 110.000 millones de euros (150.000 millones de dólares) que le prestaron sus socios en la eurozona y el Fondo Monetario Internacional. Actualmente está por cerrar un segundo acuerdo importante: recibir 130.000 millones de euros adicionales (179.000 millones de dólares) en préstamos de rescate y respaldo bancario, en el que los bancos accedieron a condonar el 50% del dinero que Grecia les debe.

Papandreou, que se encuentra a la mitad de su período de cuatro años, fue obligado por su Partido Socialista a tomar la medida después de que abandonó una propuesta para efectuar un referendo en torno a un nuevo acuerdo del país con la UE. A su partido no le agradan las medidas de austeridad que Grecia debe aplicar con el fin de poder pagar sus deudas.

Papandreou ganó un voto de confianza el viernes por la noche en el Parlamento encabezado por los socialistas, tras comprometerse a apartarse del cargo y formar un gobierno interino multipartidista.

Pero insistió en que una elección inmediata paralizaría el gobierno y pondría en riesgo el nuevo acuerdo de rescate.

El desdén de los conservadores deja a Papandreou con opciones limitadas: negociar con grupos escindidos de los conservadores y con los independientes para atraer consenso, y posiblemente invitar a unirse al esfuerzo a personalidades respetadas que no tienen vínculos con la política.

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Theodora Tongas, periodista de The Associated Press en Atenas, contribuyó a este despacho.