El presidente Ollanta Humala lanzó el sábado en un poblado del sureste andino un programa que dará una pensión mensual de 46 dólares a más de 75 mil ancianos pobres mayores de 65 años.

"Nuestros adultos mayores no serán nunca más vistos como una carga en la familia, ellos también vendrán con su pan bajo el brazo", dijo Humala en Yauli un pueblo quechua ubicado en la región Huancavelica, la más pobre de Perú.

Para el 2012, el gobierno promete extender el programa de ayuda a 167.000 beneficiarios y contar con un presupuesto anual de 89 millones de dólares, según un comunicado de la secretaría de prensa de la Presidencia.

A los ancianos pobres se les abrirá una cuenta de ahorros en el Banco de la Nación y podrán retirar el dinero a través de una tarjeta de débito con los que se iniciará un efectivo proceso de inclusión financiera, añadió el comunicado.

La promesa de una pensión para ancianos pobres recibió críticas de opositores de Humala en la última campaña electoral, desde que anularía los incentivos para ahorrar o desalentaría el ingreso de peruanos a fondos privados de pensiones.

"Lo que se busca con esta medida es darle calidad de vida a los adultos mayores", dijo Humala.

Según datos oficiales, hay 1,2 millones de peruanos con más de 65 años que han laborado en el sector informal la mayoría de su vida y no han cotizado aportes.

Humala, un ex militar izquierdista de 49 años, asumió la presidencia el 28 de julio.