La ONG Human Rights Watch (HRW) pidió al Gobierno colombiano protección para dos exparamilitares que vincularon al expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), una organización de extrema derecha que sembró el terror hasta su desmovilización en 2006.

El director de la División de las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, le hizo esta petición al ministro de Justicia de Colombia, Juan Carlos Esguerra, en una carta que también envió a la fiscal general de Colombia, Viviane Morales, y al representante a la Cámara Iván Cepeda y que divulgó hoy la oficina del legislador.

El pasado 7 de septiembre, Cepeda le entregó a la fiscal Morales una entrevista grabada el 19 de agosto en la prisión de Itagüí (Antioquia, noroeste) en la que el exparamilitar Pablo Hernán Sierra García, alias "Alberto Guerrero", acusó a Uribe de ser el fundador de un bloque de las AUC en la década de los noventa.

Sierra García también citó a otros ganaderos y al propio hermano de Uribe, Santiago, y relató varios supuestos hechos delictivos que tuvieron lugar en esa época.

Asimismo, Sierra García aseguró que el exparamilitar Juan Monsalve, uno de los trabajadores e hijo del mayordomo de la finca "Guacharacas", propiedad de los hermanos Uribe, atestiguó todos esos presuntos delitos.

En ese sentido,el congresista Cepeda difundió en septiembre pasado un vídeo en el que Monsalve, encarcelado por pertenencia a banda criminal y secuestro, acusó, además, a Uribe de haber ordenado una masacre y de proteger a narcotraficantes cuando era gobernador del departamento de Antioquia (noroeste), entre 1995 y 1997.

Vivanco explicó que en una misiva a la Fiscalía, Monsalve denunció "que familiares suyos habían recibido una amenaza de muerte telefónica".

Asimismo, le pidió al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec, estatal) que garantice la seguridad de Monsalve y Sierra García "mientras las autoridades investigan estas denuncias de manera inmediata y activa".