Un escritor estadounidense que desapareció durante meses en Libia para participar en la insurrección contra el dictador Moamar Gadafi regresó a Estados Unidos y dijo a los periodistas que fue capturado durante una misión de reconocimiento.

Sin embargo, Matthew VanDyke, de 32 años, dijo que su madre y su novia no sabían cuando partió de Baltimore a Libia que su objetivo era apoyar la revolución.

"Uno no le dice a su madre que va a combatir en una guerra", dijo el sábado por la noche. "Cuando salí de la prisión (libia), iba a terminar lo que vine a hacer. Así que las últimas semanas he estado en el frente en Sirte, combatiendo contra las fuerzas de Gadafi".

VanDyke, vestido con su uniforme militar y con un pañuelo amarrado en la cabeza, levantó una bandera de Libia mientras salía de la explanada en el aeropuerto internacional Thurgood Marshall, que opera para las ciudades de Washington y Baltimore, hacia los brazos de su madre.

Fue recibido también por amigos y familiares que agitaban banderas estadounidenses y mostraban carteles. Algunos llevaban horas esperando, después de que VanDyke fue detenido por funcionarios de Seguridad Nacional de Estados Unidos cuando ingresó al país en Nueva York y perdió su vuelo a Baltimore.

Más tarde, mientras VanDyke hablaba ante los medios de comunicación, su novia, Laura Fischer, llegó y le dio un gran beso en los labios. Ambos se tomaron de la mano durante el resto del tiempo en que habló.

A principios de este año VanDyke se encontraba en Baltimore, donde trabajaba en un libro y una película sobre un viaje en motocicleta a través de Medio Oriente y el sureste de Asia, cuando sus amigos en Libia comenzaron a contarle que sus parientes desaparecían.

"No iba a quedarme sentado y dejar que eso le sucediera a gente que me importa sin hacer nada al respecto", dijo. "Veo cómo las personas están sufriendo bajo regímenes como éste y es hora de que termine".

VanDyke dijo que estaba una misión de reconocimiento en Brega con otros tres combatientes armados en un camión cuando fue capturado por las fuerzas de Gadafi. Lo interrogaron en una ocasión, dijo.

VanDyke pasó más de cinco meses en régimen de aislamiento en cárceles libias. Contó que cantaba canciones de Guns n' Roses e intentaba nombrar a todos los personajes de "Star Trek" para pasar el tiempo. También dijo que sufrió los efectos sicológicos del aislamiento.

Fisher y la madre de VanDyke, Sharon, tenían la convicción de que VanDyke regresaría. Sharon incluso viajó a Turquía con fotos de su hijo para hablar con diplomáticos libios, con la esperanza de que pudieran mediar para liberarlo.

Sharon VanDyke y Fischer consiguieron que el representante C.A. Dutch Ruppersburger, un demócrata por Maryland y miembro de alto rango del Comité de Inteligencia de la Cámara, organizara una conferencia de prensa en mayo para llamar la atención sobre el caso. Funcionarios libios negaron inicialmente que VanDyke estuviera detenido, pero en julio reconocieron que estaba bajo custodia.

Cuando la tristemente célebre prisión de Abu Salim en Trípoli fue bombardeada en agosto, sus compañeros de encierro abrieron la celda de VanDyke y pudo escapar. Los prisioneros fugitivos se abrieron paso hasta un complejo, donde él logró pedir prestado un teléfono para llamar a casa.

Después de ser liberado, VanDyke dijo que permanecería en Libia hasta que Gadafi perdiera el poder y más tarde se unió a los combatientes rebeldes.

Gadafi fue capturado y asesinado el mes pasado.