Un policía que estaba en poder de un grupo de presos en una prisión preventiva del estado Táchira, fronterizo con Colombia, fue liberado hoy después de que el Gobierno de Venezuela negociara con los reclusos el traslado de una docena de reos y la liberación de otros 26 internos.

"Ahora viene una investigación para dar con las causas que generaron este motín", dijo a periodistas el general del Ejército Nacional Bolivariano, Héctor Coronado, quien precisó que tras analizar varias de las causas que se le siguen a los reclusos se observó que 26 de los reos podían ser liberados.

La crisis de la cárcel del Táchira que se inició hace dos días cuando se produjo una revuelta dejó ocho muertos y cuatro agentes retenidos.

Tras la negociación fueron decomisadas 2 pistolas 380, un revolver con 17 cartuchos, 11 armas blancas, entre otras, dijo Coronado, quien anunció la inmediata realización de una requisa completa en el internado.

El director de la Policía de Táchira, Jesús Alberto Berro, explicó a Efe que el miércoles, el mismo día en el que se presentó el enfrentamiento entre los reclusos, fue liberada una mujer policía, mientras que otros dos recobraron este jueves su libertad.

El funcionario explicó que las liberaciones hacen parte de la negociación que los reclusos mantenían con autoridades judiciales para asegurar sus traslado a otros centros.

Fuentes de la Gobernación de Táchira indicaron en un comunicado que el enfrentamiento se desató después de que un grupo de internos desarmó a los cuatro agentes y se dirigió a una de los secciones de la cárcel policial, donde se enfrentó a otros internos.

El funcionario atribuyó los hechos a "pugnas de grupos antagónicos por poder".

Admitió que ese recinto es "una olla de presión" debido al hacinamiento. Según Berro, el recinto tiene capacidad para 120 detenidos y alberga en la actualidad "casi 400 seres humanos".

La Gobernación detalló, por otra parte, que el titular de ese despacho, César Pérez Vivas, prevé emitir un decreto para prohibir el ingreso de más procesados y penados a esa sede policial.

Berro explicó que ese centro es de mero tránsito, por lo que los detenidos no pueden permanecer más allá de las 48 horas.

El sistema carcelario venezolano está sumido en una grave crisis causada por el retraso procesal y el hacinamiento en las 34 cárceles del país, que con capacidad para unos 14.500 presos albergan a 44.520 y son escenario de continuos enfrentamientos entre bandas y de todo tipo de delitos.