El procedimiento experimental de células madre al que se sometió este verano el gobernador de Texas Rick Perry podría ser restringido e incluso bloqueado bajo nuevas reglas que serán estudiadas este viernes por la Junta Médica estatal.

El candidato presidencial republicano se sometió al tratamiento en julio. Células tomadas de su grasa fueron cultivadas en el laboratorio y luego le fueron reinyectadas en su espalda y torrente sanguíneo durante una operación para fusionar parte de su espina dorsal.

Algunos importantes científicos cuestionan la seguridad y prudencia del tratamiento, el cual va más allá de la medicina común, y los médicos dicen que podría ir contra las normas federales. El tratamiento conlleva riesgos a la salud que van desde coágulos en las venas hasta cáncer.

La Junta Médica de Texas se reunirá el viernes para discutir si un comité independiente necesita revisar el procedimiento antes de que sea administrado a más pacientes.

Perry se opone a una mayor supervisión y ha pedido a la junta reconocer "el revolucionario potencial" de la investigación y terapias con células madre adultas. Las normas también requerirían que este tipo de terapias sean efectuadas por médicos y que cumplan con las leyes federales y de Texas.

"Texas es líder en innovación en muchos campos", escribió Perry tras su cirugía. "Es determinante que continuemos fomentando un entorno que impulse los avances tecnológicos en la arena del cuidado a la salud".

La terapia con células madre adultas es diferente a la que se hace con células madre embrionarias, una controvertida tecnología a la que se opone Perry.