Los internautas chinos han enviado hasta ahora un millón de yuanes (150.000 dólares) a Ai Weiwei través de una campaña para ayudar al artista a afrontar la multa de 2,4 millones de dólares (1,7 millones de euros) que las autoridades le reclaman tras detenerlo ilegalmente durante 81 días este verano.

El artista señaló hoy a través de su cuenta de microblog de Twitter, censurada en China, que la campaña "se ha convertido de forma inteligente en una obra de arte" y dio la bienvenida "a la participación de todo tipo de personas de todo el mundo".

No obstante, Ai ha aclarado que acepta dichas ayudas como "préstamos" y no como "donaciones", después de que el martes se supiera que tenía que afrontar la enorme cuantía en dos semanas y el activista se declarara a continuación en insumisión fiscal.

Según las autoridades chinas, Ai debe esta multa por supuesta evasión de impuestos a través de la empresa de su esposa, Fake Design, pero tanto el artista como sus allegados sostienen que se trata de una represalia por la abierta oposición que ejerce el creador del estadio olímpico de 2008 contra el régimen de Pekín.

El arresto de Ai en abril desató la condena de gobiernos occidentales y grupos de derechos humanos, y fue liberado en junio bajo la condición de que no concediera entrevistas a la prensa extranjera ni publicara sus opiniones en internet, prohibiciones que Ai, de 54 años, ha roto en diversas ocasiones.

El famoso diseñador y disidente cuenta con más de 100.000 seguidores en su cuenta de Twitter, sólo accesible en China a través de servidores interpuestos o proxy.

Hijo del venerado poeta revolucionario Ai Qing, el diseñador está analizando la posibilidad de usar la vivienda de su madre como aval para afrontar la abultada multa, que iguala en cuantía "a los beneficios de los ferrocarriles chinos en 2010", señaló el artista.

No obstante, añadió que lucharía contra las acusaciones de evasión fiscal "hasta la muerte" y manifestó que él ha "ganado la batalla moral" contra el régimen chino, al que tachó de "sinvergüenza" tras conocerse la multa.

Las donaciones para afrontar el pago se están realizando a través de "Alipay", una especie de sistema "Paypal" de Alibaba, y algunos de sus seguidores se preguntan bromeando si las autoridades serán también capaces de reclamar los impuestos de la recaudación.

Aunque la suma acumulada hasta ahora no es suficiente para la multa, la velocidad de recaudación, de 400.000 yuanes en las tres primeras horas, abre interrogantes acerca de si la campaña logrará su objetivo, si no es atajada por las autoridades, siempre temerosas de que cualquier atisbo de disidencia se difunda entre el pueblo.

Al final del día, unos 10.000 jóvenes y estudiantes habían enviado para la campaña de Ai una quinceava parte de la penalización.

La detención del artista conceptual fue la de mayor perfil en la campaña de detenciones que el régimen chino lleva a cabo desde febrero, con el fin de frenar cualquier emulación de la "Primavera Árabe" en su territorio.

Según grupos defensores de los derechos humanos, han sido cientos los disidentes, intelectuales y abogados acosados, interrogados, detenidos o torturados desde entonces, de los que 52 han sido formalmente detenidos por delitos de conciencia.

La ONG Chinese Human Rights Defenders (CHRD) informó hoy de que uno de los asesores legales de Ai, el abogado Liu Xiaoyuan, ha recibido amenazas de expropiación de su firma en Pekín debido a que el propietario del inmueble "no puede soportar la presión de las autoridades" chinas.