El gobernante Partido Socialista griego mantiene una revuelta sin tapujos contra su propio primer ministro a pocas horas de una moción de censura en el parlamento, lo que tendría profundas implicaciones para Europa y el resto del mundo si la pierde.

La crisis política de Atenas ha conmocionado a sus socios europeos, asustado a los mercados globales y opacado la reunión cimera del Grupo de los 20 en el balneario francés de Cannes. La posibilidad de una bancarrota griega y su abandono del euro ha empeorado la crisis de la deuda soberana del continente, agobiado ya con el rescate de Grecia, Irlanda y Portugal.

El primer ministro George Papandreou fue obligado el viernes a renunciar a su plan de convocar un referéndum nacional sobre el acuerdo de la deuda, después que los mercados y los líderes europeos recibieron la idea con hostilidad. El cambio dejó al gobierno de Papandreou, con apenas dos años en el poder, al borde del colapso.

"(Papandreou) intentó durante mucho tiempo restaurar la credibilidad del país, y terminó destruyendo su propia credibilidad", dijo a la AP el analista político George Sefertzis.

Por lo menos 8 diputados socialistas se negaron a indicar si apoyarán a Papandreou, que cuenta con mayoría de solo dos diputados en el parlamento. Muchos le presionaron para que explore de inmediato la formación de un gobierno de unidad nacional, indicio de que podría verse obligado pronto a dimitir incluso si gana la votación del viernes.

Un legislador gubernamental dijo a The Associated Press que votará contra Papandreou a no ser que primero prometa dimitir el fin de semana e iniciar los contactos sobre un gobierno de transición. El legislador habló a condición del anonimato debido a las negociaciones políticas en curso.

Un número creciente de socialistas desean un gobierno de transición — posiblemente con participación de la oposición conservadora y personalidades no políticas — que duraría varios meses y estabilizaría las finanzas griegas antes del adelanto de las elecciones.

La oposición conservadora pide el adelanto de las elecciones para antes de fin de año, lo que rechazan los socialistas.

"En este momento, las elecciones deben ser evitadas ... porque lo más importante es evitar una suspensión de pagos desordenada", dijo el legislador socialista Thanassis Papageorgiou.

Papandreou no dio indicios de que piense dimitir en breve, aunque reconoció el jueves que no está "pegado a su sillón" de primer ministro.

El nuevo acuerdo de rescate daría a Grecia 130.000 millones de euros (179.000 millones de dólares), además de los 110.000 millones de euros (152.000 millones de dólares)que recibió hace un año. Además, le sería perdonada el 50% de su deuda soberana, unos 100.000 millones de euros (138.000 millones de dólares).

Si el acuerdo no es aprobado, Grecia no recibirá la próxima partida de 8.000 millones de euros (11.000 millones de dólares) del crédito de contingencia y quedaría en bancarrota antes de Navidad.

Frente al parlamento, unas 7.000 personas se manifestaron en una concentración de protesta.

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Los redactores de Associated Press Elena Becatoros y Derek Gatopoulos contribuyeron en Atenas a este artículo.