El grupo pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) solicitó medidas para garantizar la seguridad de dos ex paramilitares que han formulado denuncias sobre supuestos lazos del ex presidente Alvaro Uribe con esos grupos clandestinos de extrema derecha.

El pedido fue formulado por José Miguel Vivanco, director de las Américas de Human Rights Watch, al ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, en una carta fechada el 3 de noviembre y divulgada en la jornada por la oficina del representante a la Cámara Iván Cepeda, quien recabó los testimonios de los ex paramilitares.

Los dos ex paramilitares, detenidos en la prisión de alta seguridad de Cómbita, en el centro del país, han denunciado amenazas en su contra.

Vivanco solicitó al ministro que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelaria (INPEC) "adopte todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de Pablo Hernán) Sierra y de (Juan Guillermo) Monsalve".

"Es crucial que reciban plena protección mientras las autoridades investigan estas denuncias de manera inmediata y activa", agregó Vivanco en su misiva.

En agosto y septiembre, Cepeda, del izquierdista partido Polo Democrático Alternativo, dijo que en medio de su trabajo de seguimiento a la situación de las prisiones en el país, recabó los testimonios de Sierra y Monsalve.

Los dos ex paramilitares han asegurado que en la finca de los Uribe, "Guacharacas", ubicada en el municipio de San Roque, departamento de Antioquia, a unos 230 kilómetros al noroeste de la capital colombiana, se organizaron grupos paramilitares en los años 90.

Cepeda, uno de los mayores críticos del ex mandatario, ha dicho que entregó copias de los testimonios a la Fiscalía General para investigar los casos.

Uribe (2002-2010) siempre ha negado tales señalamientos.