Rick Perry, aspirante a la candidatura republicana a la Presidencia de EE.UU. en 2012, aseguró hoy que, de llegar a la Casa Blanca, logrará que la frontera con México sea segura en sólo un año y descartó la idea de construir un muro.

"Creo que podemos hacerlo en un año, absolutamente. Sólo necesitamos un presidente que sepa cómo hacerlo", dijo el actual gobernador de Texas en una entrevista con la cadena CNN.

Perry consideró que la idea de construir una valla a lo largo de toda la frontera, sugerida por otros candidatos como el empresario Herman Cain, es "poco realista" y llevaría "entre 10 y 15 años".

Para el aspirante, la clave está en "trasladar las capacidades de avión" que Estados Unidos ya posee hacia la frontera, para que las fuerzas de seguridad allí tengan "información en tiempo real que permita saber qué está pasando y puedan moverse rápidamente allí".

Los aviones no tripulados que Estados Unidos envía a sus misiones en Oriente Medio y Pakistán, unidos a "un uso estratégico del muro en los sitios adecuados", y el refuerzo de las fuerzas de seguridad sobre el terreno es, para Perry, la clave.

"Así es como podemos cerrar la frontera, asegurarla y evitar que la crucen los carteles de droga y otros grupos terroristas", indicó el líder republicano, que aseguró tener constancia de que el movimiento palestino Hamás y el grupo islamista libanés Hezbolá "están usando México como su base de operaciones".

Perry subrayó que su experiencia como gobernador de Texas le ha dado la suficiente experiencia para saber "lo que hay que hacer" en el límite sur del país.

En su entrevista, el aspirante republicano volvió a rechazar las acusaciones de que su campaña estuvo detrás del escándalo sexual que ha desprestigiado a Cain, uno de sus grandes competidores en la carrera a la Casa Blanca.

El empresario enfrenta desde el domingo las acusaciones de dos mujeres que trabajaron con él en la Asociación Nacional de Restaurantes, y que denunciaron su "comportamiento inapropiado" y "sexualmente sugestivo".

En un encuentro virtual con votantes, Cain aseguró ayer que Perry "inventó" las acusaciones para desprestigiarle, y precisó que uno de los trabajadores de su campaña se benefició de una historia que él mismo le había contado en 2003 y la había manipulado para beneficio de su jefe.

"No sé cómo decirlo de otra forma que no sea que no sabíamos nada sobre esto", dijo Perry. "Nos enteramos de esto de la misma forma que creo que el resto de Estados Unidos se enteró: a través de Internet y al día siguiente en las noticias".

En las últimas encuestas, Perry se acerca a ser el tercer favorito en la carrera republicana, por detrás de Cain y del exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, aunque está lejos de ganar al presidente Barack Obama en los sondeos.

Según una encuesta publicada el miércoles por la Universidad de Quinnipiac, de celebrarse ahora las elecciones, Obama mantendría una ventaja de 16 puntos sobre Perry, de 10 sobre Cain y de 5 sobre Romney.