El reciente sínodo de los obispos de América destacó los aspectos positivos del vasto fenómeno de la migración, que incluyen la mejor integración de los pueblos, se informó el viernes.

"Si por una parte se observan las graves dificultades que encuentran los inmigrantes en situación irregular, por la otra es necesario destacar los aspectos positivos del fenómeno migratorio, que llevan a una mayor integración de los diversos pueblos en la unidad del mismo continente", señaló un documento del sínodo difundido por la Santa Sede.

El movimiento migratorio "representa hoy uno de los mayores desafíos para la nueva evangelización", afirma.

El documento recuerda que la Iglesia está empeñada en la promoción de programas sociales y de asistencia religiosa en favor de los inmigrantes con el objeto de ayudar a su integración cultural y a la paz social.

La XVI reunión del Consejo Especial para América de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos se efectuó el 27 y 28 de octubre en su sede del Vaticano.

Indicó su preocupación por "la difusión de la pobreza, de la violencia y de los valores contrarios al respeto de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural, como resultado del influjo negativo del proceso de secularización que se está extendiendo del norte al sur".

Los prelados llamaron la atención sobre "la difícil situación social de Haití, "consecuencia del terremoto que se ha prolongado en el tiempo, agravada por las enfermedades y por una situación social de fuerte malestar de la población local".

"Se espera que la solidaridad manifestada concretamente por gobiernos e instituciones internacionales y por organismos eclesiásticos produzca mejores frutos en colaboración con los entes locales", agregó.

La próxima reunión del organismo, que incluye a los obispos de todo el continente, fue convocada para el 20 y 21 de noviembre de 2012.