Miles de nacionalistas rusos marcharon hoy por la calles de Moscú en medio de fuertes medidas de seguridad, sin que se registrasen incidentes destacables, informaron hoy las autoridades moscovitas.

La "Marcha Rusa", como denominan los nacionalistas esa manifestación ya tradicional, se celebró en Liublinó, un barrio alejado del centro de Moscú.

"Basta de alimentar al Cáucaso", rezaba una de las pancartas que portaban los manifestantes, algunos de los cuales coreaban la consigna "El poder, para los blancos", según informó el diario digital Lenta.ru.

Según fuentes policiales moscovitas, unas 7.000 personas participaron en la marcha, que concluyó con un mitin y un concierto.

Las autoridades de Moscú habían advertido de que las fuerzas de seguridad actuarían con dureza ante cualquier tipo de provocación o desórdenes durante la jornada.

Manifestaciones nacionalistas similares, pero menos numerosas, tuvieron lugar en varias ciudades del país.

Las marchas nacionalistas coincidieron con las actividades del Día de la Unidad del Pueblo, que recuerda el comienzo de la expulsión de los invasores polacos de Moscú, acontecimiento que para los historiadores rusos marcó el renacimiento de Rusia como Estado.

El Día de la Unidad del Pueblo fue instituida como fiesta en 2005 por el entonces presidente de Rusia y actual primer ministro, Vladímir Putin.