Catorce soldados mexicanos fueron sentenciados por la muerte de 2007 de dos mujeres y tres niños que viajaban en un vehículo que no se detuvo en un puesto de control militar.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que el oficial comandante recibió una sentencia de 40 años de prisión en una corte marcial y otro oficial recibió 38 años. Un juez dio a 12 elementos de tropa sentencias de 16 años.

Las sentencias fueron dadas el viernes, pero la Sedena las anunció el jueves.

Dos soldados fueron absueltos, mientras que el juicio contra otros tres está pendiente.

En junio de 2007, la familia cruzó un retén militar en el estado de Sinaloa y no se detuvo. Fue entonces cuando los militares dispararon.

Fue uno de los primeros casos de presunto abuso por parte de militares desplegados por el presidente Felipe Calderón cuando lanzó una guerra contra el narcotráfico a finales de 2006. Desde entonces, el gobierno de México ha desplegado a 45.000 militares.