La medicina tradicional desaprovecha la capacidad inherente de curación que tiene el organismo y abusa de la farmacología y la cirugía, especialmente con las lesiones deportivas, asegura el kinesiólogo y quiropráctico chileno Rodrigo Sánchez.

"El potencial de la quiropráctica aplicado a la medicina deportiva es importantísimo", como demuestra el hecho de que "en los países anglosajones el jefe del cuerpo médico suele ser un quiropráctico", explicó Sánchez en una entrevista con Efe.

Además del título de doctor quiropráctico por el Anglo European College of Chiropractic de Reino Unido, Rodrigo Sánchez es kinesiólogo por la Universidad Católica de Chile y tiene un diplomado en Quiropráctica Deportiva por el New York College of Chiropractic de Estados Unidos.

Sánchez fue uno de los 30 quiroprácticos seleccionados de entre 900 doctores para asistir a los deportistas durante los recientes Juegos Panamericanos de Guadalajara (México) y por su consultorio de Santiago pasan semanalmente decenas de deportistas de elite.

La profesión quiropráctica, fundada en 1895 en Estados Unidos por el curandero David Palmer, actualmente tiene presencia en unos 70 países y se estudia en las universidades.

"Brasil ya ha reconocido la quiropráctica como una profesión sanitaria de atención primaria, y en Chile a finales de este año egresarán de la universidad los primeros licenciados", puntualizó.

Esto significa que, al menos en el ámbito deportivo, la quiropráctica ha dejado de verse como una pseudociencia.

"Antes se la consideraba medicina alternativa, pero a raíz de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (1984) se empezó a tratar como medicina complementaria", señaló Rodrigo Sánchez.

La cita olímpica de 1984 produjo un "boom" de la profesión. En Estados Unidos los clubes de baloncesto y de fútbol americano incorporaron a los quiroprácticos en sus equipos médicos junto a los doctores y los masajistas.

"Grandes deportistas como (Roger) Federer, (Novak) Djokovic o Tiger Woods tienen su propio especialista. El mundo médico se ha dado cuenta de la importancia de la quiropráctica en el deporte", aseguró.

Sin embargo, Sánchez está acostumbrado a ver que muchos de sus pacientes acuden a la consulta "cuando les han dicho que tienen la batalla perdida y que se tienen que operar".

En la mayoría de los casos se trata de personas que han sufrido desgarros musculares o esguinces de tobillo y rodilla.

"Cuando los pacientes se recuperan, viene el agradecimiento. El reconocimiento que tenemos no es el de la autoridad sanitaria ni el del cuerpo médico", agregó.

Rodrigo Sánchez opina que mientras no se le preste la atención adecuada a esta especialidad médica los países latinoamericanos estarán por debajo de los anglosajones en la atención sanitaria de los deportistas, hoy día expuestos a cuidados escasos "y hasta contraproducentes".