Los empleados públicos chilenos demandaron el viernes al gobierno un aumento salarial de 9,8%.

La petición fue entregada al gobierno en la primera reunión de una mesa de trabajo encabezada por los ministros de Hacienda, Felipe Larraín, y del Trabajo, Evelyn Matthei, con dirigentes de los empleados públicos y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor organización sindical del país.

Larraín destacó que "nosotros iniciamos este proceso con la mejor de las disposiciones, con la disposición de llegar a un acuerdo", pero no indicó el porcentaje de incremento que está dispuesto a conceder el gobierno.

Como todos los años, los aumentos salariales a los 400.000 empleados públicos deben entrar en vigencia el 1 de diciembre.

El año pasado el gobierno y los empleados públicos no llegaron a un acuerdo. Los trabajadores reclamaban un 8,9% pero finalmente el gobierno sólo les otorgó 4,2%.