Las autoridades estadounidenses se incautaron hoy de una pintura italiana de unos 470 años de antigüedad que hasta ahora mostraba un museo de Florida, ante la sospecha de que fue robada por los nazis a una familia judía durante la II Guerra Mundial.

El pasado septiembre ya se le ordenó al Museo de Arte y Ciencia Mary Brogan, en Tallahassee (capital de Florida), que retuviera la pintura "Cristo llevando la Cruz", una obra del renacentista italiano Girolamo Romano (1484/1487-1566), llamado "El Romanino", que le había sido prestada por un museo de Italia.

Entonces se autorizó al museo a exponer la obra mientras las autoridades estadounidenses e italianas determinaban a quién pertenece la pintura, ya que uno de los nietos descendientes de Gentili reclamó ser su propietario legal.

Sin embargo, la Fiscalía federal del Distrito Sur de Florida anunció hoy que logró la autorización judicial para ordenar la incautación de la obra, que se cree que data de 1538, ya que dice tener sólidas sospechas de que se trata de un objeto robado.

El museo confirmó a Efe que la pintura fue retirada este viernes de sus paredes y trasladada a un lugar secreto, donde será custodiada por las autoridades federales hasta que un juez se pronuncie sobre quién es su legitimo propietario.

La obra fue prestada junto a otras obras por la Pinacoteca di Brera, en Milán (Italia). Todas las demás fueron devueltas cuando concluyó la muestra, pero ésta permaneció expuesta por el museo estadounidense hasta que hoy fue retirada.

En 1914 un judío llamado Giuseppe Gentili compró la obra en una subasta en París. Cuando en 1940 Gentili falleció, sus hijos tuvieron que huir a Canadá y Estados Unidos, donde permanecieron hasta el final de la II Guerra Mundial.

Otros familiares, incluidos la hermana de Gentili, murieron en un campo de concentración.

Una parte de la colección de pinturas de Gentili, incluida la obra expuesta ahora en el Museo Brogan, se subastó en 1941 por el Gobierno colaboracionista de Vichy (Francia) durante la II Guerra Mundial.

Es posible que el Gobierno colaboracionista de Vichy, simpatizante de los nazis, confiscara esta obra y la vendiera.

"El Museo Brogan y su equipo cooperaron activamente con la Fiscalía, nuestro Gobierno y nuestros amigos en Italia para resolver este asunto de la mejor manera", indicó recientemente en un comunicado Dave Mica, presidente de la junta del museo.