El empresario Herman Cain sigue liderando la carrera por la candidatura presidencial republicana en Estados Unidos junto con el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, pese al escándalo por las denuncias de acoso sexual en su contra, según un sondeo divulgado hoy.

La encuesta, del diario The Washington Post y la cadena ABC, se realizó entre el 31 de octubre y el 3 de noviembre, justo después de que saliera a la luz el escándalo, y muestra que Cain obtiene un respaldo del 23 %, casi empatado con Romney (24 %).

Muy por detrás de ellos quedan otros de los aspirantes: el gobernador de Texas, Rick Perry (13 %); Newt Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes (12 %); el legislador de Texas Ron Paul (8 %), y Michelle Bachmann, congresista por Minesota (4 %).

El escándalo lo sacó a la luz la página de información política Politico el pasado domingo y desde entonces Cain, ajeno a la política antes de entrar en la carrera presidencial y la gran sorpresa de la precampaña al colocarse entre los favoritos en las últimas encuestas, ha hecho comentarios contradictorios al respecto.

Dos mujeres que trabajaron con él en la Asociación Nacional de Restaurantes cuando Cain la presidía en los años noventa lo denunciaron por "comportamiento inapropiado" y "sexualmente sugestivo".

El empresario asegura que nunca ha acosado sexualmente a nadie, que fue acusado "falsamente" por las dos mujeres y que se demostró, tras una investigación, que las denuncias carecían de fundamento.

Sin embargo, si primero negó saber si la Asociación Nacional de Restaurantes llegó a acuerdos con las demandantes a cambio de su silencio y de su salida de la entidad, después ha admitido que sí conocía al menos uno de los arreglos e incluso ha contado su propia versión de uno de los casos de supuesto acoso.

Para Cain detrás de esta "caza de brujas" está la campaña de Perry, algo que el gobernador niega.

El sondeo, que incluyó 1.004 entrevistas telefónicas y tiene un margen de error de 5,5 puntos porcentuales, revela también que un 55 % de los republicanos o independientes con tendencia republicana consultados considera que el caso de acoso sexual contra Cain no es un asunto "serio".