El ayuntamiento de Budapest declaró hoy la alerta por los peligrosos índices de contaminación que ha alcanzado el aire de la ciudad y decidió limitar la circulación de automóviles.

La alerta se declaró por la alta concentración de polvo en el aire de la capital húngara, que durante dos días superó el límite de 100 microgramos por metro cúbico y podría tener consecuencias negativas para la salud de los ciudadanos, informó el ayuntamiento.

La prohibición de circulación afecta a los vehículos con emisión de monóxido de carbono más alto, que se señala en las matrículas, bajo la amenaza de multas de 330 euros.

En los hospitales de Budapest se ha registrado en los últimos días un crecimiento considerable de casos de alergia y asma en niños, según informó la agencia magiar MTI.