Seis años atrás, el artista cubano Eduardo Hernández Santos caminaba por el Malecón habanero, donde, según cuenta, la gente se reúne a charlar y le escapa al calor tropical y a los departamentos atestados en los que viven muchos de ellos en la capital cubana.

Esa noche, Hernández Santos llegó a un sector de dos cuadras que era marcadamente distinto: Allí se reunían cubanos gay, lesbianas, bisexuales y transgéneros que en ese sitio podían expresarse tal cual son, aislados de una sociedad conservadora que los margina mayormente. De repente, recuerda Hernández Santos, sintió que tenía que hacer algo más que mirar. "Tenía que documentar esto".

Eso es lo que hace en su muestra fotográfica "El Muro" (The Wall), que exhibió el Museo de Arte del Smith College hasta principios de noviembre. Se trata de diez fotos grandes en blanco y negro, adquiridas por el colegio el año pasado y exhibidas por primera vez en Estados Unidos, que muestran retratos de personas que Hernández Santos conoció en el 2005. Fueron tomadas todas de noche, con flash, y son imágenes luminosas de homosexuales, travestis y transgéneros presentadas en trípticos. Cada foto está flanqueada por imágenes del muro del Malecón, a las que Hernández Santos incorporó textos del escritor cubano Virgilio Piñera.

Las fotos fueron bien recibidas por críticos en Cuba y varios otros países. Algunos consideran que el muro de fondo es una metáfora de las barreras que enfrentan los gay. La profesora Anca Cristofovici, de la Universidad de Caen, Francia, escribió: "Eduardo Hernández Santos hace que veamos esos muros invisibles. Su acto de coraje y su logro artístico deben ser elogiados por la comunidad de seres humanos de todo el mundo".

Hernández Santos, quien es profesor de dibujo y litografía en la Escuela Nacional de Bellas Artes San Alejandro de La Habana, visitó el Hampshire College de Amherst, invitado a pedido de la profesora de cine y fotografía Jacqueline Hayden, que ayuda a dirigir el programa de estudios en Cuba. Hayden y su esposo, el editor Steve Daiber, conocieron a Hernández Santos hace unos tres años en Cuba y quedaron encantados con su trabajo.

La editorial de Daiber, Red Trillium Press, publicó una versión encuadernada de las fotos de El Muro. Dice que no lo impactó la presentación de las fotos --estaban impresas en papel desgastado, con químicos viejos como consecuencia de la escasez de materiales nuevos en Cuba-- sino la alegría y determinación que irradiaban los sujetos.

"Captura realmente su espíritu, su determinación a no esconderse", expresó Daiber en una reciente entrevista en la muestra del Smith College, donde estaba acompañado por Hernández Santos. Los retratos, escribe Daiber en la presentación del libro, muestran "una clase históricamente marginada que sale de su escondite para combatir los esfuerzos por controlar su estilo de vida".

Hernández Santos, quien nació en 1966, explicó a través de un intérprete que pasó varios meses en el 2005 tratando de conocer a la gente que se reunía de noche en ese sector del Malecón. Encaró el proyecto como si fuese un antropólogo, indicó, decidido a grabar "este momento en la vida" y empeñado en transmitir el espíritu de sus sujetos.

"Sabían que estaban siendo fotografiados y se enorgullecían de eso", afirmó. Personas que normalmente podrían sentirse inhibidas de expresar su sexualidad, agregó, "no tenían miedo de ser quienes son cuando iban allí de noche".

Las imágenes, tomadas con un denso fondo negro --buena parte de La Habana tiende a estar mal iluminada de noche por la escasez de electricidad-- incluyen algunos retratos como el que Hernández Santos considera su favorito, "Marilyn y Manson", dos mujeres con ropa de cuero, piercings y anillos en el cuerpo. En otra, una mujer muestra su trasero mientras baila en tacos altos, arriba de una pared, en tanto que la gente a su alrededor se ríe.

El texto que acompaña las fotos del mar fue sacado del poema "La isla del peso" de Piñera. Hernández Santos usa el tema del poema --el aislamiento-- como una metáfora de la forma en que la comunidad gay se siente atrapada. El poema comienza así: "La maldita circunstancia del agua por todas partes/me obliga a sentarme en la mesa del café".

Hernández Santos incluyó pequeños grupos de cartas y abreviaturas de fotos del muro y letras que representan una versión acortada de términos vulgares y ofensivos para referirse a los gay en español.

Aprile Gallant, curadora del museo Smith a cargo de grabados, dibujos y fotografías, dice que descubrió el trabajo de Hernández Santos el año pasado, cuando visitaba a Daiber y Hayden, quienes le mostraron las fotos. "Me pareció que el college tenía que tener esto realmente", comentó.

"Y cuando supe que Eduardo pasaría parte del otoño en el Hampshire College como artista invitado, fue como una tormenta perfecta", expresó Gallant. "Decidimos abrir una muestra coincidiendo con su visita".

A Hernández Santos lo asaltaron una noche a fines del 2005 cuando regresaba de una sesión de fotos en el Malecón y le robaron su cámara y dos rollos de película. Su proyecto concluyó en ese momento, pero Daiber dice que "lo que tenía es de todos modos muy fuerte".

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Información del Daily Hampshire Gazette, http://gazettenet.com/