El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó hoy congelar las contribuciones de su país a la UNESCO en respuesta a la admisión de Palestina como estado miembro de pleno derecho, en línea con una decisión similar de EEUU.

"El primer ministro ha ordenado congelar la contribución de Israel al presupuesto de la UNESCO, que asciende a dos millones de dólares", dice un comunicado difundido por su oficina.

La medida, agrega la nota, responde "a la decisión de la organización de admitir a sus filas a la Autoridad Palestina", referencia a la votación del pasado lunes en la que los palestinos fueron admitidos como estado de pleno derecho.

El mismo día, EEUU, que como Israel se opuso a la admisión, eliminó los fondos que entregaba hasta ahora a la organización y que en su caso superan los 60 millones de dólares de los 80 que le destina anualmente.

En su comunicado el primer ministro israelí insiste hoy en que "este tipo de pasos no harán avanzar la paz, sólo la alejarán", y en que "la única forma de alcanzarla es mediante negociaciones directas sin condiciones previas".

La suspensión de fondos a la organización internacional sigue a la que el martes practicó a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), a la que este mes de noviembre no entregará los más de 300 millones de shékels que recolectó para ella en octubre en concepto de impuestos y tasas de aduanas.

Aunque por ahora temporal, en el Consejo de Ministros del gobierno israelí son mayoría las voces que apoyan una congelación permanente de estos impuestos.

Igualmente, Israel aprobó en respuesta a la inclusión de Palestina en la UNESCO impulsar la construcción de 2.000 viviendas en zonas ocupadas de Jerusalén, y los asentamientos de Maalé Adumim y Gush Etzión, estos últimos en Cisjordania.