Dos altos funcionarios del Departamento de Estado de EE.UU. llegarán mañana a San Salvador para firmar un acuerdo que pondrá en marcha la "alianza de crecimiento" acordada en marzo entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el presidente de San Salvador, Mauricio Funes.

El secretario de Estado adjunto para Asuntos Económicos, Energéticos y de Negocios de Estados Unidos, José W. Fernández, y la subsecretaria adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Julissa Reynoso, estarán en la capital salvadoreña el 3 y 4 de noviembre, indicó el Departamento de Estado en un comunicado.

Ambos firmarán una declaración de principios conjunta con el Gobierno de El Salvador, que implementará de manera formal el programa de desarrollo anunciado por Obama durante su visita al país centroamericano en marzo.

Desde entonces, delegaciones de ambos países han mantenido un diálogo para identificar posibles medidas que ayuden a El Salvador a superar la pobreza y la exclusión social, así como los dos obstáculos que, según ambos Gobiernos, frenan el crecimiento del país: la inseguridad y la baja productividad.

El Departamento de Estado no especificó qué medidas concretas estarán incluidas en el programa, que Estados Unidos también mantiene con Ghana y Tanzania, en África, y Filipinas, en Asia.

La implementación del acuerdo llega con algo de retraso respecto a la fecha anunciada por Funes en agosto, cuando indicó que el mecanismo comenzaría a aplicarse en septiembre.

En julio, el mandatario salvadoreño manifestó su confianza en que el programa de cooperación permitirá "garantizar ingresos y empleo dignos a las grandes mayorías" del empobrecido país centroamericano.

La economía salvadoreña es "frágil y altamente dependiente de las remesas" que envían los cerca de 2,9 millones de ciudadanos que viven en el exterior, y su desarrollo también se ve afectado por "la presencia del crimen organizado y el narcotráfico", explicó entonces Funes.