Universitarios se congregaron el jueves en la céntrica Plaza Bolívar de Bogotá como parte de las protestas pacíficas que mantienen en contra de una reforma del sector que el gobierno presentó al Congreso.

Líderes estudiantiles dijeron además que la ministra de Educación, María Fernanda Campo, canceló la asistencia prevista para el jueves en la noche a un debate sobre la reforma en la Universidad Central, en el centro de la ciudad.

Es "lamentable que haya cancelado el encuentro de esta noche y ha dicho que ella no siente que haya garantías" de seguridad debido a las manifestaciones de la jornada, dijo en diálogo telefónico Jairo Rivera, de la Federación Nacional de Estudiantes (FUE), una de las organizaciones estudiantiles que mantiene desde el 11 de octubre un paro indefinido en universidades públicas.

El Ministerio de Educación confirmó que la ministra canceló la asistencia, pero dijo que estaba dispuesta a reprogramarla. Campo, rectores y congresistas asistieron el jueves en el Congreso a un debate público sobre la reforma.

Rivera, de 22 años y estudiante de ciencias políticas Universidad Nacional, dijo que los estudiantes se congregaban en la Plaza de Bolívar para al inicio de la noche tener una jornada con antorchas y de "abrazatón", una manifestación pacífica en la que los jóvenes se abrazan en señal de solidaridad.

El coronel Jorge Gallego, jefe operativo de la Policía Metropolitana de Bogotá, dijo telefónicamente que en previsión de cualquier desorden 500 agentes estaban en las calles cercanas a la plaza.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos presentó en octubre un proyecto de reforma universitaria, un texto de 165 artículos que asegura discutió desde inicios de año en más de 28 foros públicos en todo el país.

Pero los estudiantes rechazan algunos de los artículos del proyecto, entre ellos uno que declara que "las instituciones de educación superior estatales tendrán personería jurídica, autonomía académica, administrativa y financiera".

Los estudiantes aseguran que la autonomía financiera abre la puerta a que una universidad sea tratada como si fuera una empresa y se pueda declarar en quiebra si carece de fondos para su financiamiento, por eso desean excluir ese y otros apartes.

Rivera ratificó que seguirán en paro hasta tanto el gobierno retire el proyecto del Congreso y comience desde cero su redacción. El gobierno ha dicho que no retirará el texto, aunque está dispuesto a discutirlo y modificar algunos temas.

En Colombia funcionan 37 universidades públicas y 17 privadas para un total de 1,8 millones de estudiantes.

Según el gobierno, la reforma es necesaria porque el sistema actual data de 1992 y desde entonces más bachilleres se gradúan cada año y hay que aumentar tanto el presupuesto estatal como los cupos disponibles para atender la creciente demanda.