La campaña para las elecciones generales del 20 de noviembre (20-N) en España comienza esta medianoche bajo el influjo de la grave crisis económica que vive el país, al borde de los cinco millones de desempleados y sometido a una fuerte presión en los mercados financieros de deuda.

La campaña se abrirá oficialmente a las 23.00 GMT con una simbólica pegada de carteles.

Los dos principales candidatos, Alfredo Pérez Rubalcaba, del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP, centroderecha), eligieron, respectivamente, las provincias de Madrid y Barcelona para lanzar en sendos mítines su primer mensaje de campaña.

Ambos se han fijado como objetivo prioritario sacar al país de la crisis aunque por caminos diferentes, con la bajada de impuestos, apoyo a los emprendedores y reforma laboral Rajoy, y con subidas de tasas al tabaco y alcohol, un nuevo impuesto a grandes fortunas y estímulos a las empresas que creen empleo, Rubalcaba.

La cuenta atrás para la cita con las urnas de la que saldrá el próximo Gobierno y un Parlamento renovado se producirá horas después de que los últimos datos del desempleo constataran una vez más la imparable destrucción de puestos de trabajo que sufre el país.

Los datos difundidos hoy muestran que el paro creció de nuevo en octubre en 134.182 personas, cifra que se suma a la divulgada la pasada semana por la Encuesta de Población Activa, que sitúa el desempleo al borde de los cinco millones, más del 21 por ciento de la población activa.

El Gobierno reconoció que estos datos alejan a España de una pronta salida de la crisis.

En el otro frente que tiene abierto el país, el acoso de los mercados financieros a raíz del recrudecimiento de la crisis de la deuda griega, el Tesoro Público español logró captar hoy 4.490,19 millones de euros en bonos a cinco y dos años, con mayor interés.

Con este telón de fondo, la urgencia de encontrar una salida a la crisis, traducida en el estancamiento de la economía -con un crecimiento cero en el tercer trimestre del año- y en la destrucción de empleo, será el gran tema de la campaña y el que determinará el sentido del voto, según los analistas.

Todos los sondeos apuntan a una holgada victoria del PP, que puede superar ampliamente la mayoría absoluta establecida en 176 escaños de los 350 que forman el Congreso de Diputados de España.

Las encuestas vaticinan un fuerte castigo al gobernante Partido Socialista de José Luis Rodríguez Zapatero por las consecuencias de la crisis, el plan de recortes acometido para reducir el déficit público y, sobre todo, por el desempleo.

La alta tasa de paro junto con la situación económica es la principal preocupación de los españoles, según la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas -un organismo oficial-, difundida la pasada semana, que relega el terrorismo de ETA a los últimos puestos.

El diario "ABC" publica hoy que los sondeos que maneja el propio PP le dan al partido de Rajoy una mayoría de 189 escaños y al PSOE 116 diputados, lo que sería "su peor resultado de la historia".

Si la tendencia de las encuestas se confirma, el mapa político español será dominado casi completamente por el PP a partir del 20 de noviembre, ya que en la actualidad gobierna también en la mayoría de las 17 Comunidades Autónomas.

Según un sondeo publicado el pasado 30 de octubre por el diario "El Mundo", la formación de centroderecha ganaría en 42 provincias mientras que el gobernante PSOE solo se impondría en 5.

Rubalcaba, de 60 años, es un veterano dirigente socialista que fue vicepresidente del Gobierno, ministro del Interior y portavoz del Ejecutivo, y que aceptó encabezar las listas del PSOE después de que Rodríguez Zapatero, que sigue siendo el secretario general, anunciara su renuncia a concurrir por un tercer mandato.

Los socialistas confían en que el debate que el próximo lunes celebrarán los dos principales candidatos a la Presidencia del Gobierno, retransmitido en directo a todo el país, les ayudará a remontar los malos pronósticos de las encuestas.

Mariano Rajoy, de 56 años, el gran favorito, compite por tercera vez a la Presidencia del Gobierno tras haber sido derrotado en las dos anteriores, en 2004 y 2008, por Rodríguez Zapatero, y después de haber superado fuertes crisis dentro de su propio partido.

Casi 36 millones de españoles podrán elegir entre 1.195 candidaturas el 20 de noviembre en unos comicios a los que concurren once coaliciones, entre ellas la de los independentistas vascos que se presentan bajo el nombre de Amaiur.

María Luisa González