Una caravana de familiares de migrantes que han desaparecido en México rumbo a Estados Unidos llegaron el miércoles para conmemorar el Día de los Muertos en este municipio donde han ocurrido los mas atroces ataques de que México tenga memoria desde que emprendió su ofensiva armada contra los carteles de la droga.

El grupo de 30 familiares de migrantes centroamericanos elevaron una oración por las 193 personas que fueron exhumadas de fosas clandestinas en abril. Se cree había migrantes entre ellos.

Aunque la mayor parte consideran que sus parientes no quedaron ahí en esas fosas, piden por las demás familias que si perdieron a hijos, padres, esposos en esos ataques. Además de las víctimas halladas en las fosas, 72 indocumentados fueron asesinados en un rancho de San Fernando, en el estado de Tamaulipas, en agosto de 2010 en un hecho atribuido al grupo de narcotraficantes, Los Zetas.

El Día de los Muertos se celebra el 1 y 2 de noviembre y se rinde homenaje a las almas de los seres queridos muertos, que regresan por unas horas a la Tierra. México es el país donde más se celebra este día.

Patrullas de la policía estatal recibieron a la caravana y los escoltaron hasta el ejido ubicado a 820 kilómetros al noreste de la ciudad de México.

"Mi hija salió desde octubre del 2009 pero su última comunicación fue el 27 de enero del 2010 cuando trabajaba en Tapachula", dice Pilar Medina de Honduras. Medina perdió comunicación con su hija Olga Delmiro Medina.

Eiman Vázquez Médina, un sacerdote que acompaña a la caravana desde que ingresaron a territorio mexicano por Tapachula, Chiapas, leyó textos de la Biblia e hizo una oración en la bodega donde fueron acumulados los cuerpos localizados el abril pasado.

"Los invité a reflexionar y a elevar una oración", dijo Vázquez Medina.

La caravana comenzó el domingo en la frontera con Guatemala y planea recorrer nueve de los 32 estados del país antes del 13 de noviembre.

Otros movimientos han hecho caravanas similares. El poeta Javier Sicilia ha recorrido dos veces varios estados del país protestando por la guerra contra el narcotráfico.

Miles de migrantes, en particular de América Central, utilizan cada año el territorio mexicano para intentar llegar hasta Estados Unidos, aunque el Instituto Nacional de Migración, una agencia federal del gobierno mexicano, señaló hace unos días que el flujo declinó en un 70%, al pasar de 433.000 retenidos en el año 2005 a 140.000 en 2010.