Cal Ripken Jr. aspira a ser presidente y director general de algún equipo de béisbol.

Pero por ahora, el ex pelotero miembro del Salón de la Fama está satisfecho con su título actual: Enviado de la diplomacia pública estadounidense, un puesto que le da la oportunidad de viajar la semana próxima en una misión de nueve días en Japón, como embajador deportivo del Departamento de Estado.

Ripken y su ex compañero en los Orioles de Baltimore, Brady Anderson, tienen previsto dar clínicas de béisbol y softbol en Tokio, Takarazuka y Kioto. Viajarán también a Ofunato, una ciudad que se recupera del terremoto y del posterior tsunami que arrasaron el noreste del país en marzo.

El viaje se realizará del 8 al 16 de noviembre.

"Nos comunicamos mediante el béisbol", dijo Ripken en una entrevista con The Associated Press. "Japón ama el béisbol, tal vez tanto o más que nosotros. Es una tradición del país y, en muchas formas, sobre todo en tiempos de desastre, cuando estás un poco abatido, el deporte puede ser una distracción. Así, cuando vayamos allá nos comunicaremos mediante el béisbol para dar una distracción y un motivo real para disfrutar".

Será el tercer viaje de Ripken como enviado. En el 2007 visitó China y en el 2008 llegó a Nicaragua. Un viaje a Sudáfrica, en el 2008, fue cancelado por problemas de agenda.

Ripken se ganó el apodo del "Hombre de Hierro" por participar en 2.632 juegos consecutivos. Rompió el récord de 2.130 que estaba en manos de Lou Gehrig y la marca de Japón, impuesta por Sachio Kinugasa, con 2.215.

Kinugasa se unirá a Ripken y a Anderson en las clínicas en Tokio y Ofunato.

Antes, Ripken visitó Japón para disputar juegos entre estrellas de las Grandes Ligas y equipos japoneses.

"Disfruté aquellos viajes y el amor que tienen los japoneses por el béisbol", dijo Ripken. "Me encantó conocer a Sadaharu Oh (toletero local). Ellos tienen una rica historia de su béisbol, y me encanta estar cerca de esto".