Las autoridades venezolanas negocian la liberación de tres policías que reos hicieron rehenes en una cárcel del estado occidental de Táchira, informó el jueves un jefe militar.

Los reclusos exigen el traslado de 18 prisioneros a otra cárcel más cercana a los tribunales donde sus casos puede ser escuchado por los jueces, dijo el general Héctor Coronado, comandante de la segunda división de infantería del Ejército.

Un grupo de amotinados obtuvo las llaves de las celdas y comenzó a disparar contra otros reos, provocando la muerte de ocho de ellos, detalló en la víspera el jefe de la policía de Táchira, Jesús Berro.

Posteriormente secuestraron a cuatro agentes, quienes custodiaban el cuartel de prisiones de la Policía de Táchira, ubicado en la ciudad de San Cristóbal, unos 650 kilómetros al suroeste de Caracas, informó.

En el marco de las negociaciones, comentó Coronado, los presos liberaron a uno de los policías retenidos.

Coronado descartó la posibilidad de poner fin a la disputa mediante el envío de soldados a la cárcel para restablecer el control.

"Nosotros no tenemos la intención de intervenir el centro policial a la fuerza", dijo el jefe castrense a la televisión estatal.

Algunos reos pasan meses y hasta años a la espera de que sus casos sean escuchados en tribunales. Los presos con frecuencia expresan sus quejas reteniendo a sus familiares durante las horas de visita o tomando como rehenes a los guardias.

Carlos Nieto, un abogado que encabeza la organización Una Ventana a la Libertad que defiende los derechos de los reos, dijo que muchos de los problemas que ocurren dentro de las cárceles de Venezuela son consecuencia de la lentitud del sistema judicial venezolano y las violaciones sistemáticas de las normas que contemplan que los presuntos delincuentes deben ser liberados en un plazo de 48 horas si no han sido imputados de un delito por los fiscales.

El hacinamiento en centros de detención en cuarteles policiales estatales y municipales, que son inadecuadas para albergar numerosos detenidos, también contribuyen a los actos de violencia por parte de los sospechosos, indicó Nieto en un comunicado enviado el jueves a The Associated Press.

"Los privados de libertad que ahora se encuentran en los retenes policiales deben ser trasladados de manera inmediata a recintos carcelarios", agregó.

Los problemas en las cárceles venezolanas han sido reconocidos por el presidente Hugo Chávez y su recientemente nombrada ministra de Servicio Penitenciario, Iris Varela, quien se ha comprometido a buscar soluciones.

Los centros carcelarios venezolanos fueron diseñados para albergar a unas 12.000 personas, pero la población penal triplica ese número.

Marcos Medina, presidente del sistema penitenciario del Táchira, dijo que las autoridades comenzaron una investigación para determinar cómo los reclusos obtuvieron las armas de fuego que utilizaron para tomar el control de la cárcel.

Paralelamente el jueves, Milca Oliveros, una funcionaria responsable de garantizar los derechos humanos de los internos, indicó que algunos reclusos que han cumplido sus condenas serían liberados de la prisión de San Antonio, ubicada en la caribeña isla de Margarita.