El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, ordenó que el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) se desplegara en 50 de los 1.102 municipios del país que estrenan alcaldes electos y en los que se registra violencia postelectoral por rechazo a los resultados y supuestos casos de fraude.

"Por instrucciones del señor Ministro de Defensa se han reubicado los Esmad y personal de apoyo de las escuelas de formación en los municipios que tienen alerta", explicó el subdirector de la Policía Nacional, general José Roberto León, en una rueda de prensa conjunta.

El alto oficial indicó que en coordinación con la Fiscalía se han iniciado 15 investigaciones para identificar y procesar a los promotores de los disturbios que desde el domingo por la noche se vienen registrando en varias regiones del país y que tienen a cincuenta municipios expuestos al riesgo de posibles desórdenes.

Asimismo, informó de la captura de 19 presuntos instigadores de las turbas, tomas, destrozos y quemas de las sedes oficiales locales, como la Registraduría (ente encargado de la organización electoral) en decenas de localidades.

Por su parte, Pinzón insistió "en lo importante que es que los líderes políticos motiven a sus seguidores a tener un buen comportamiento, sin embargo, la Policía y el Ejército van actuar en caso de ser necesario".

En el norte del país y dos días después de las elecciones, se registraron disturbios también en tres municipios: el incendio de la alcaldía en Ponedera (Atlántico), la quema de llantas frente a la Registraduría en El Carmen (Bolívar) y el atentado con bomba incendiaria contra la casa del alcalde electo de San Estanilao de Kotska, también en Bolívar,

El defensor del Pueblo de Colombia, Vólmar Pérez, pidió a través de un comunicado divulgado este martes que las autoridades protejan "la vida y la integridad personal de varias regiones del país que se han presentado con posterioridad a las elecciones".

En la nota presentó una relación de lugares en los que según el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) que pertenece a esa institución, se presentaron desmanes desde que se empezaron a conocer los resultados electorales.

El comunicado de la Defensoría del Pueblo se refirió a la quema de la Registraduría, de la casa del alcalde, las amenazas de incendio en casa del burgomaestre electo, la destrucción de los computadores del colegio municipal y las agresiones a una profesora en Arenal, en el sur del departamento de Bolívar (norte).

Las autoridades locales denunciaron que seguidores de los derrotados en las urnas estimularon estas acciones y que antes de los comicios circuló un panfleto firmado por el comandante de la banda criminal de Los Urabeños en el que amenazaba de muerte a varios candidatos de la zona.

En el municipio de Fundación, en Magdalena (norte), la situación obligó a decretar el toque de queda durante toda la semana a partir de las 20.00 horas locales (01.00 GMT) y en Sitio Nuevo, en el mismo departamento, se incineró el material electoral.

Incluso en San José del Palmar (Chocó, noroeste), un grupo de 200 seguidores de un aspirante que no ganó llegaron a retener al alcalde, a la candidata electa y a varios funcionarios, después de haber ingresado con violencia a la Registraduría y dañar material informático.

La Defensoría del Pueblo aludió también a sucesos ocurridos en los departamentos de Casanare (este), Sucre (norte) y Norte de Santander (noreste) y del Cesar (norte), donde murió una persona como consecuencia de los disturbios.

Medios locales señalaron durante la jornada que también en los municipios de Fómeque y La Palma, en el central departamento de Cundinamarca, a la medida del toque de queda se sumaron la prohibición de venta de alcohol (ley seca) y la restricción de porte de armas por tres días para prevenir posibles disturbios.