Aaron Rodgers no obtuvo una gran beca universitaria por jugar fútbol estadounidense y debió soportar una larga espera en el día del reclutamiento colegial, pero el actual quarterback de Green Bay dice que sigue motivándose cuando piensa en quienes no reconocieron a tiempo su talento.

Esa falta de respeto hacia Rodgers parecería haber quedado muy atrás ahora, cuando el mariscal de campo es el Jugador Más Valioso del último Super Bowl, un líder del único equipo invicto en la NFL y un quarterback que está en camino de romper varios récords durante esta campaña.

Hoy, ninguna conversación sobre los mejores quarterbacks de la NFL está completa sin mencionar a Rodgers.

Pero él dice recordar todavía a quienes no pensaron que destacaría en la NFL, y asegura que eso lo sigue motivando.

Y pese a un comienzo espectacular en esta campaña, Rodgers opina que él y sus compañeros pueden jugar incluso mejor, de cara al duelo del domingo en San Diego.