Los principales partidos políticos de Nepal esperan que un acuerdo histórico sobre la desmovilización de ex combatientes rebeldes intensifique las negociaciones y brinde el impulso para llegar a un acuerdo de paz total.

Los líderes de los cuatro principales partidos acordaron el martes por la noche integrar a una tercera parte de los ex maoístas rebeldes en el ejército y dar dinero en efectivo al resto para que se reinserten a la sociedad.

El acuerdo eliminó un importante obstáculo en los esfuerzos por lograr un acuerdo de paz tras la sangrienta insurgencia maoísta que terminó en 2006.

Los partidos también acordaron terminar dentro de un mes un borrador de la aplazada nueva Constitución.

El líder del partido maoísta Pushpa Kamal Dahal dijo que el acuerdo debe dar la seguridad de que la nación del sur de Asia ahora está en el camino correcto.

"El acuerdo es lo que la gente ha estado esperando durante mucho tiempo. Ahora es nuestro reto completar el proceso de paz", dijo Dahal, cuyo partido de los ex rebeldes es ahora el más grande del Parlamento.

Bajo el acuerdo, 6.500 de 19.000 ex rebeldes maoístas que entregaron las armas y que vivirán en campamentos durante cinco años serán integrados al ejército nacional, pero sólo en tareas de no combate.

Al resto se le ofrecerá un paquete de rehabilitación con hasta 900.000 rupias (11.500 dólares) en efectivo para que comiencen una nueva vida.

"Tomó años llegar a este punto y ahora el camino está abierto", dijo Pradeep Gyawali, del Partido Marxista.

El nuevo acuerdo presiona a los maoístas y a su recién instalada coalición gubernamental para terminar rápidamente el trabajo de restablecer la normalidad en un país que todavía se está recuperando de la guerra, sumido en la pobreza y que sufre de parálisis política.