El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció hoy la rescisión del contrato con la constructora brasileña boliviana Brabol debido al retraso en las obras que le correspondía hacer en la nueva carretera entre las ciudades de La Paz y Oruro.

Morales hizo el anuncio junto a los directivos de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) durante una inspección sorpresiva a esa ruta que une La Paz con el resto del país y con las vías hacia Argentina y Chile, informó la agencia gubernamental ABI.

El mandatario señaló que el Gobierno ejecutará la boleta bancaria que depositó el consorcio como garantía para adjudicarse la construcción del tramo dos de esa carretera, consistente en 77 de los 203 kilómetros que tendrá la vía en total.

El consorcio está formado por las constructoras brasileñas Petra (35%) y Santa Cruz Engenharia (35%) y la boliviana Nubro S.A. (30 %).

La obra global consiste en una vía paralela en el altiplano a la que actualmente existe entre La Paz y Oruro, y demandará una inversión global de 245 millones de dólares.

El tramo uno lo construye una sociedad de la firma costarricense Santa Fe y la boliviana Copesa, mientras que el tramo tres lo hacen la argentina Cartellone y la boliviana Ciabol.