La Confederación Europea de Sindicatos (CES) pidió hoy a Europa un nuevo plan Marshall para fomentar el crecimiento y el empleo en lugar de la austeridad "sincronizada", en vísperas del G20 que se celebrará los días 3 y 4 en Cannes.

Bajo el lema "Defendamos el crecimiento, el empleo y los derechos de los trabajadores", la CES participará en Cannes junto con otras organizaciones y líderes sindicalistas de todo el mundo a la "cumbre laboral" que se celebrará en paralelo a la de los líderes de los países más industrializados y emergentes, informó la Confederación.

La secretaria general de la CES, Bernadette Ségol, se reunirá hoy con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en su calidad de presidente de turno del G20, a quien pedirá, al igual que a sus homólogos del grupo de los Veinte, "el fin de la austeridad sincronizada en Europa" y más apoyo mutuo en la UE para generar empleos y crecimiento.

A la CES le preocupan los "ataques" contra los derechos de los trabajadores en países europeos, como parte de los planes de austeridad, y un posible papel de China en el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).

También subraya la necesidad de que los sindicatos sean consultados por el Consejo Europeo a la hora de impulsar sus objetivos, dada la dimensión social de la globalización.

En su reunión con Sarkozy, la secretaria general de la CES reiterará su propuesta para "un nuevo plan Marshall", en cuya base debe haber más apoyo mutuo en la UE, por ejemplo a través de la emisión de Eurobonos, y rechazará el proteccionismo, al subrayar que Europa sigue siendo uno de los mercados más grandes del mundo y que "muchos quieren invertir" en este continente.

Desafortunadamente, Europa corre el peligro de ser calificada como el "enfermo del mundo" y las desigualdades en cuanto a ingresos están aumentando, mientras que los salarios están siendo reducidos cuando son el "motor de la economía", según Ségol.

En cuanto a la intención de la eurozona de pedir a China que invierta en un vehículo de propósitos especiales del FEEF para ayudar a Europa a salir de la crisis de la deuda soberana, la secretaria general de la CES expresará su preocupación por el hecho de que la UE pida ayuda a países que no "juegan con las mismas reglas".

Recordará que las demás economías no pueden criticar la política monetaria de China para mantener infravalorado el yuan, mientras subsidia "masivamente" sus inversiones y exportaciones y "se niega a aplicar estándares laborales decentes" y exige el estatus de una economía de mercado.

Pero también en Europa hay problemas, dirá Ségol, dado que existen, según ella, "ataques a los derechos de los trabajadores, impulsados por la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) en países con problemas como Grecia e Italia, pero también en otros Estados oportunistas como Hungría, República Checa y Eslovaquia para oprimir esos derechos, desmantelar las estructuras de negociación colectiva y reirse del diálogo social".

El sindicato europeo se muestra, en principio, a favor de un cambio de los Tratados para implantar una nueva y más estricta gobernanza económica en la UE, pero advierte de que defenderá la solidaridad y el progreso social ante todo.

En este contexto, Ségol valorará que la Comisión Europea quiera defender en el G20 una tasa global a las transacciones financieras, pese a la resistencia de países como Reino Unido y EEUU.