La Conferencia para Afganistán abrió hoy en Estambul con un llamamiento del presidente afgano, Hamid Karzai, a luchar contra los "santuarios terroristas en el exterior", que son utilizados para atacar su país.

En el acto de apertura de la reunión, Karzai dijo que "la mayor amenaza para la seguridad de Afganistán son las redes terroristas" y pidió "cooperación regional" para acabar con el terrorismo.

"Mientras no haya cooperación, será difícil alcanzar la paz en Afganistán", añadió.

De la misma opinión se mostró su homólogo turco, Abdullah Gül, quien indicó que la "cooperación y el apoyo" a Afganistán "no sólo servirán para la seguridad y el bienestar regional, sino que al mismo tiempo contribuirán a la paz global".

La referencia de Karzai a los "santuarios exteriores" desde los que la insurgencia talibán ataca el territorio afgano son una referencia directa a la presencia de estas organizaciones al otro lado de la frontera paquistaní.

De hecho, el gobierno de Kabul ha criticado en numerosas ocasiones la pasividad e incluso la presunta cooperación de Pakistán con los talibán, unas denuncias a las que últimamente también se ha apuntado Washington.

El almirante Michael Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, llegó a afirmar en público que la red Haqqani -uno de los grupos armados que operan en Afganistán desde el Waziristán paquistaní- es "el verdadero brazo" de los servicios de espionaje paquistaníes, el ISI.

Sin embargo, poco después, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, reconoció que ha habido "contactos" con esta red, a pesar de que el propio gobierno de Kabul dio por terminadas las negociaciones con los talibán, tras el asesinato en septiembre de Burhanuddin Rabbani, expresidente de Afganistán y líder de las conversaciones de paz.

"Hasta el asesinato de Rabbani estábamos plenamente dedicados a la negociación con los líderes talibán, estuviesen éstos en Afganistán, Pakistán o cualquier otro lugar. No podemos seguir hablando con suicidas. Hasta que no tengamos un número de teléfono, una dirección, una puerta a la que llamar, no podremos reanudar el diálogo", aseguró ayer el líder afgano al término de la sexta Cumbre Trilateral Turquía-Afganistán-Pakistán.

Por otro lado, las negociaciones de ayer sirvieron para mejorar las relaciones entre Pakistán y Afganistán, muy resentidas tras el asesinato de Rabbani, y ambos países se comprometieron a compartir información de inteligencia para esclarecer este incidente.

La Conferencia de Estambul para Afganistán tiene como objetivo tratar cuestiones técnicas sobre la seguridad en el país centroasiático y servir en el proceso preparatorio para la Conferencia de Bonn, más amplia y de carácter más político, que tendrá lugar en diciembre.

Participan los presidentes de Afganistán y Turquía, además de los ministros de Exteriores de estos países y Alemania, Pakistán, Irán, India, Turkmenistán, Kazajistán y Tayikistán.

Clinton canceló su viaje a última hora debido al fallecimiento de su madre, y Estados Unidos ha enviado en su lugar al vicesecretario de Estado, Williams Burns.

A nivel viceministerial, estarán representados China, Rusia, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Kirguizistán y Uzbekistán, mientras que otros países y organizaciones internacionales como la UE, la OTAN, la ONU y la OIC tendrán representantes de diferente grado.

La ministra de Asuntos Exteriores española, Trinidad Jiménez, canceló su participación y estará representada por el Director General de Política Exterior, Santiago Cabanas Ansorena, y el embajador especial para Afganistán, Félix Valdés.