Tailandia intenta hacer frente a las consecuencias de unas catastróficas lluvias monzónicas, pero la renuencia de algunas personas a abandonar sus hogares en las zonas más afectadas está complicando las tareas de socorro y asistencia.

Muchos de los refugios de Bangkok regentados por el gobierno se encuentran mayormente vacíos, incluso en las calles inundadas y pese a la crecida, hasta las zonas más afectadas dan indicios de vida, con gente que se desplaza en canoa o con el agua al pecho.

"Intentamos hacer todo lo posible, pero no podemos atender casa por casa en las zonas inundadas", dijo el vocero del gobierno municipal Jate Sopitpongstorn. "Carecemos del personal necesario para socorrer a todo el mundo y servirles tres comidas diarias".

Las lluvias monzónicas que han caído desde julio han inundado un tercio de Tailandia, causando miles de millones de dólares en daños en residencias, negocios y cosechas. Las provincias más afectadas se encuentran al norte de Bangkok, pero el mes pasado las aguas comenzaron a sumergir los barios norteños periféricos de la capital.

En los últimos días, la crecida se ha extendido a nuevos distritos. El miércoles el gobierno dijo que el número de muertos en todo el país subió a 427.

Las autoridades municipales desconocen el número de residentes de Bakgkok, con una población de nueve millones, afectados por la crecida, pero todo indica que podrían ser muchos más que los 11.000 alojados en los centros de evacuación. Solamente en el distrito de Don Muang — que según el gobierno está 100% inundado — viven 166.000 personas.

Muchos de los residentes de los 15 distritos de Bangkok inundados se alojaron en las viviendas de otros familiares y amigos en las zonas secas, pero incluso los barrios inundados muestras señales de vida.

En la carretera Don Muang's Chang Akat Uthit, el restaurante del barrio especializado en la elaboración de aves estaba cerrado, al igual que dos comercio generales más chicos, la tienda que vende oro e incluso la taberna Party House. El lavadero de coches estaba vacío salvo dos vehículos completamente sumergidos.