Una tercera ex empleada dijo que consideró presentar una denuncia laboral por lo que ella calificó de un comportamiento indeseado y persistente de Herman Cain cuando trabajó para el precandidato presidencial en la década de 1990.

La mujer dijo el miércoles en una entrevista con The Associated Press que dicho comportamiento incluyó una invitación privada a su apartamento corporativo.

La mujer trabajó para la Asociación Nacional de Restaurantes cuando Cain era su presidente. Dijo a la AP que Cain hizo comentarios o gestos sexualmente insinuantes más o menos en la misma época que dos trabajadoras habían arreglado quejas separadas por acoso en contra de Cain.

La campaña de Cain negó de nuevo que él haya hecho algo inapropiado y denunció una "campaña de desprestigio" en momentos en que se ha hecho muy popular en las encuestas de opinión. Acusó a la campaña de su rival Rick Perry, el gobernador de Texas, de estar detrás de las primeras historias.

La campaña de Perry negó cualquier implicación, y sugirió que la campaña de otro candidato, Mitt Romney, podría ser una fuente.

Una mujer entrevistada varias veces por la AP dijo que no presentó una queja formal contra Cain porque empezó a tener menos interacción con él. Más tarde, se enteró de que una compañera de trabajo — una de las dos mujeres cuyas acusaciones han sacudido la campaña de Cain esta semana — ya lo había hecho.

La mujer habló con la condición de mantener el anonimato, ya que temía perder su trabajo actual y el daño que esto podría causarle a su reputación. Ella fue localizada y contactada por la AP como parte de su investigación sobre las denuncias de acoso contra Cain que se dieron a conocer en los últimos días.

La empleada describió situaciones en las que, afirmó, Cain le dijo que había comentado con colegas lo atractiva que era y la invitó a su departamento después del trabajo.

Sus acciones "fueron inapropiadas, y me hizo sentir incómoda", dijo.

La AP confirmó que la empleada trabajó en la Asociación de Restaurantes con Cain durante el período en cuestión, que no tiene afiliación a un partido en su registro de votantes en la última década y no se identifica como donante en campañas políticas federales o locales. Los registros muestran que estuvo registrada como demócrata en el pasado.

Ante la solicitud de comentarios sobre las acusaciones, incluida la más reciente, el portavoz de Cain, J.D. Gordon, dijo que "el señor Cain ha dicho en los últimos dos días en eventos públicos que podíamos ver otras acusaciones infundadas en su contra a medida que esta terrible campaña de desprestigio continúa".

"El nunca ha actuado en la forma que alegan medios de comunicación con intereses políticos, y su distinguida trayectoria de más de 40 años dedicados a subir la escalera corporativa habla por sí misma", agregó.

Más tarde, el gerente de la campaña de Cain, Mark Block, afirmó que la campaña del gobernador de Texas Rick Perry estaba detrás de las historias de las dos primeras mujeres y exigió una disculpa.

Al negar cualquier implicación, el vocero de Perry, Ray Sullivan, dijo que la campaña del texano se enteró de las acusaciones cuando el portal Politico publicó un artículo al respecto la tarde del domingo.

El mismo Cain, en una entrevista con la revista Forbes, dijo que creía que un asesor de Perry dio información sobre las acusaciones a Politico.

Sullivan, por su parte, señaló a la campaña de otro aspirante republicano, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, como la posible fuente del artículo de Politico.