Los salvadoreños abarrotaron hoy los cementerios del país para homenajear a sus muertos con rezos, flores, música, comida y otras ofrendas al conmemorarse el Día de los Difuntos, en medio de una grave ola de violencia.

Familiares y amigos visitaron las tumbas de sus seres queridos en los más de 570 cementerios de El Salvador, que fueron remozados para la ocasión por las autoridades municipales.

Muchas personas también limpiaron, pintaron e hicieron otros arreglos en las tumbas, donde depositaron ramos de flores naturales o artificiales, en parte compradas a vendedores instalados en las inmediaciones de los camposantos.

Algunas familias cantaron o llevaron grupos de mariachis como parte de los homenajes a sus difuntos, y otras llevaron comida típica como hojuelas de harina con miel, yuca frita y golosinas para compartir alrededor de las tumbas.

No faltaron los tradicionales rezos y lecturas bíblicas, y hasta hubo quien recitó poemas ante la tumba de su familiar, según imágenes de la televisión local.

Miles de víctimas de la guerra civil que El Salvador sufrió entre 1980 y 1992 también fueron homenajeadas por sus familiares en el "Monumento a la memoria y a la verdad", erigido en el parque Cuscatlán de la capital salvadoreña.

El monumento consiste en un extenso muro que contiene los nombres de los 8.000 desaparecidos durante el conflicto armado, instalado para que los familiares de las víctimas tengan un lugar para manifestar el luto por sus seres queridos que carecen de tumba.

Figuras políticas como el líder del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) Schafik Jorge Handal y el fundador de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Roberto D'Aubuisson, también fueron recordadas en el Día de Difuntos por familiares, amigos y seguidores que visitaron sus tumbas en San Salvador.

Más de 15.000 policías, unos 4.600 de ellos en la capital salvadoreña, han sido desplegados en todo el país para brindar seguridad en los cementerios y sus alrededores, dijo a periodistas el subdirector de Seguridad Pública de la Policía Nacional Civil (PNC), Hugo Ramírez.

El Salvador atraviesa un recrudecimiento de la violencia, que se refleja en hechos como que en este año se han registrado "aproximadamente 200" asesinatos múltiples, "entre homicidios triples o con más víctimas", reconoció a periodistas el subdirector general de la PNC, Moisés Ramírez Landaverde, aunque no precisó el total de víctimas de esos casos.

Las autoridades salvadoreñas reconocen que en el país se registra un promedio diario de 11 asesinatos.