Rubén "El Negro" Rada es un tipo feliz. Y agradecido.

Uno de los músicos más notables del Uruguay, con su fusión candombe-tango, rock, jazz-candombe — que son primos hermanos, asegura — ha logrado trepar la difícil escalera de la fama y su recompensa a los 68 años es el Latin Grammy a la Excelencia Musical, que dice lo ha "puesto en un momento tan especial".

Su llana y agradecida forma de ser no le permite dejar de mencionar a quienes fueron y son amigos y compañeros de su aventura musical.

En una entrevista con The Associated Press (AP) en un bar céntrico donde acaparó saludos, "El Negro Rada", como le llaman, desgranó su infancia, "con tuberculosis de los dos a los cuatro años, internación en hospitales" y con el fútbol como pasión sin poder concretarse.

"Pero a los cuatro años, ya cantaba en el club La Aldea", cuenta Rada, y posiblemente haya que buscar ahí como fue modelando su carrera.

"Este premio viene a coronar una carrera que incluye la grabación de 40 discos", dice y recuerda a los conjuntos como el legendario Totem que fusionó rock, música latina y candombe, El Quinto, Opa junto a Hugo y Osvaldo Fattoruso, La Banda, Mateo, "Lobito" Lagarde y recuerdos que fluyen y fluyen de "tanto trabajo", en escenarios múltiples, incluida una estadía en Argentina de 1978 a 1990, donde también paseó su musicalidad.

"El Grammy es para todos ellos", afirma Rada, cuyo primer álbum como solista, "Las manzanas", apareció en 1969, y su más reciente vino 40 años después, "Fan".

Apunta que este Premio a la Excelencia es también para Uruguay, "que está viviendo un momento musical extraordinaria ya que están nominados No Te Va A Gustar, El Cuarteto de Nos, Jorge Drexler a la mejor canción del año y Max Capote".

"¿Qué sentí cuando me enteré de este premio, hace ya unos tres o cuatro meses?", responde con la pregunta.

"Mi primer recuerdo fue para Carmen (su madre) y María (su tía y melliza de su mamá), mis dos primos Chila y Martín", relata. "Éramos siete viviendo en una pieza... No era nada fácil. Además, yo padecí tuberculosis, así que...", recuerda con un dejo de añoranza sobre una niñez con carencias y sólo cuatro años de escuela como educación básica. "(Pero) fuimos felices... Hacíamos de todo".

Su intuición musical lo fue llevando por un camino que no fue nada fácil pero que le empezó a abrir las puertas de ese mundo en el que ha llegado a ser una de las principales figuras de la música en Uruguay, con éxitos recordables como "Cha Cha Muchacha" y "Candombe para Gardel", de quien se dice admirador fuera de la cuestión si era argentino o uruguayo.

Esto lo dice al tiempo que tararea la canción, golpea rítmicamente la mesa moviendo los pocillos de café y captura la atención de los presentes. Su simpatía es natural y su barba, entrecana, nada más que muestra el paso del tiempo.

Rada proyecta viajar a Las Vegas con su esposa Patricia y dos de sus tres hijos, también músicos: Matías con una música tipo "funkie", y Julieta y Lucila cantantes pop a quienes dice "les está yendo muy bien". Lucila no podrá acompañarlo a recibir el premio el 9 de noviembre por razones mayores: ese día está previsto el nacimiento de su hijo. Doble emoción, entonces, para el abuelo.

___

En Internet:

http://www.rada.com.uy/

___

Para enterarte de lo último del mundo del espectáculo y la cultura síguenos en http://twitter.com/AP_Espectaculos/