El Ejército de Kenia ha advertido a los ciudadanos somalíes del "ataque inminente" en diez localidades de Somalia, entre ellas Kismayo, bastión de los radicales islámicos de Al Shabab y objetivo primordial de su ofensiva en el país, informó hoy la emisora local Capital FM.

"En línea con la estrategia de las Fuerzas de Defensa de Kenia de debilitar las actividades de Al Shabab, diez ciudades van a ser atacadas. Aconsejamos a los residentes de las localidades que eviten entrar en contacto con milicianos de Al Shabab", aseguró anoche el portavoz militar keniano Emmanuel Chirchir.

Las poblaciones sobre las que el Ejército keniano prevé un ataque son Baidoa, Baadheere, Baydhabo, Dinsur, Afgooye, Kismayo, Bwale, Barawe, Jilib y Afmadow, todas ellas en el sur de Somalia.

Según la fuente, Chirchir reveló que el Gobierno keniano tiene información fidedigna de que los rebeldes de Al Shabab se han estado reagrupando en estas ciudades y que se han hecho con armas, que fueron transportadas ayer en dos aviones que aterrizaron en Baidoa.

El Ejército keniano inició una ofensiva en Somalia el pasado 15 de octubre, con el apoyo de las Fuerzas de Seguridad somalíes, después de que dos turistas y tres cooperantes fueran secuestradas en territorio keniano en poco más de un mes, supuestamente por miembros de Al Shabab que se habían adentrado en Kenia.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), por su parte, urgió a las partes implicadas a respetar la vida de los civiles y aseguró que había reiniciado la distribución de alimentos a más de 6.000 desplazados tras una suspensión temporal por el bombardeo sobre el campo de desplazados de Jilib el pasado domingo.

"La CICR y la Media Luna Roja somalí quieren recordar a todas las partes que participan en el conflicto de su obligación de evitar a la población civil", dijo en un comunicado el director de la CICR Somalia, Pascal Mauchle.

"Debe aplicarse toda precaución posible para evitar, y en todo caso minimizar, la muerte accidental de civiles, así como herirles o dañar sus bienes", añadió Mauchle.

El llamamiento de la Cruz Roja se produce después de que la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) denunciara que efectivos kenianos habían matado a tres civiles y herido a otros 52 en el bombardeo aéreo de un campo de desplazados en Jilib.

Sin embargo, Chirchir desmintió estar implicado en la muerte de los civiles y culpó a Al Shabab de las mismas por dirigir un camión cargado de armamento, que se encontraba en llamas tras haber sido bombardeado por aviones kenianos, al campo de desplazados, donde explotó.

El primer ministro de Kenia, Raila Odinga, anunció ayer que "si algún civil muere como resultado de la operación militar, será investigado a fondo".

"No es nuestra intención matar a civiles inocentes", dijo ante los periodistas tras una reunión con representantes de la Unión Europea.

El Gobierno de Kenia y el de Somalia urgieron el lunes pasado al Tribunal Penal Internacional (TPI) a que procese a los líderes de la milicia radical islámica Al Shabab por crímenes contra la Humanidad, a la vez que reafirmaron su lucha conjunta contra los rebeldes y pidieron el apoyo de la comunidad internacional.

"Al Shabab no es un fenómeno somalí, sino que es un problema regional y global, así que corresponde a la comunidad internacional afrontar esta amenaza y asegurarse de que es eliminada de la faz de la tierra", aseveró el primer ministro somalí, Abdiweli Mohamed Ali.

Al Shabab, que controla amplias zonas del sur y centro del Somalia, combate desde 2006 al Gobierno Federal de Transición somalí y a las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) a fin de instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en el país.