El fabricante automovilístico japonés Nissan Motor ganó 183.400 millones de yenes (1.710 millones de euros) entre abril y septiembre, primera mitad del año fiscal nipón, lo que supone un 12 por ciento menos que en el mismo periodo de 2010.

Su beneficio operativo se redujo un 7,5 por ciento hasta los 309.700 millones de yenes (2.889 millones de euros), al tiempo que sus ingresos aumentaron un 1,1 por ciento, hasta 4,36 billones de yenes (40.673 millones de euros), informó hoy la compañía.

Entre abril y septiembre, pese a los efectos del devastador terremoto de marzo en Japón, que afectó especialmente a las ventas domésticas, Nissan Motor logró vender 2,25 millones de vehículos en todo el mundo, un 10,7 por ciento más que en el mismo semestre de 2010.

"A pesar de fluctuaciones negativas en el tipo de cambio (del yen), numerosos desastres naturales y la volatilidad de la economía global, seguimos en la senda de tener unos resultados anuales significativamente rentables", indicó el presidente de Nissan, Carlos Ghosn, en un comunicado.

Entre julio y septiembre, segundo trimestre fiscal, Nissan tuvo un beneficio neto de 98.400 millones de yenes (918 millones de euros), un 3,3 por ciento interanual menos, al tiempo que su beneficio operativo bajó un 4,6 por ciento hasta 159.300 millones de yenes (1.486 millones de euros).

Sus ingresos por ventas en esos tres meses fueron de 2,28 billones de yenes (21.270 millones de euros), un 0,7 por ciento más que en el mismo periodo de 2010, informó el grupo.

En concreto, entre julio y septiembre vendió 1,16 millones de vehículos, un 11 por ciento más que el año anterior, gracias principalmente a la sólida demanda en Norteamérica, China y Europa.

Ante estos resultados, Nissan, segundo fabricante automovilístico nipón, revisó al alza sus previsiones de resultados para el ejercicio 2011, que concluye en marzo de 2011 y en el que espera ganar 290.000 millones de yenes (2.705 millones de euros).

El pasado junio el grupo había pronosticado un beneficio neto de 270.000 millones de yenes (2.518 millones de euros).

Durante la presentación de resultados en Yokohama, donde tiene su sede, Nissan señaló además que proseguirá su estrategia de abrir factorías en países emergentes como Brasil, donde prevé construir una nueva planta en 2014 con capacidad para 200.000 unidades anuales como parte de su plan de reorganizar su producción en América.