El Gobierno de Estados Unidos recibió hoy con escepticismo el compromiso del régimen sirio de frenar la violencia y liberar a los detenidos en las protestas, y advirtió de que es posible que sólo tome "medios pasos" o "medidas parciales".

El Departamento de Estado estadounidense no ha tenido ocasión de analizar el contenido de la propuesta de la Liga Árabe que hoy firmó el Gobierno sirio, según indicó su portavoz, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.

No obstante, subrayó, Siria "ha hecho un montón de promesas a la comunidad internacional en el pasado".

"Existe el riesgo de que estén tratando de desplegar diplomacia, de que estén tratando de ofrecer a su propio pueblo medios pasos o medidas parciales en lugar de dar los verdaderos pasos", afirmó Nuland.

"No vamos a juzgarles por sus palabras, vamos a juzgarles por sus acciones. Veamos lo que hacen a partir de ahora", añadió.

Los grupos opositores sirios expresaron también hoy sus dudas de que el Gobierno de Bachar Al Asad vaya a cumplir las promesas de la hoja de ruta de la Liga Árabe, que pretende iniciar un proceso de diálogo con la oposición para zanjar la crisis política que vive el país.

Nuland recordó que sólo en la jornada del martes, hubo al menos once civiles asesinados por las fuerzas leales al régimen de Asad.

"Así que tenemos la preocupación de que, incluso cuando dicen que están preparados para la paz, estén todavía ejerciendo la violencia y la brutalidad sobre su propio pueblo", señaló.

Siria volvió a vivir hoy una nueva jornada sangrienta, con la muerte de al menos 25 personas, de ellas 21 en la rebelde provincia de Homs (centro), la más activa en la sublevación contra Al Asad.