El Gobierno de EE.UU. lamentó hoy el deterioro de los derechos humanos en Uganda, donde la policía detuvo el lunes pasado al principal líder de la oposición, Kizza Besigye, durante las protestas por la creciente inflación del país.

"El Gobierno ugandés ha fracasado a la hora de respetar los derechos de expresión, asamblea, y prensa, así como su propio compromiso de proteger los derechos humanos de todos los ugandeses", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en un comunicado.

Besigye fue detenido el lunes a las puertas de su domicilio en Kampala, una semana después de que un tribunal declarara ilegal el arresto domiciliario al que estaba sometido desde el 18 de octubre, cuando fue detenido de manera similar por las fuerzas policiales.

El líder opositor fue arrestado al menos 5 veces en los meses de abril y mayo, cuando comenzaron las protestas para pedir una reducción del coste de vida para los ugandeses.

En esos meses, las fuerzas de seguridad "mataron a al menos diez civiles, incluida una niña de dos años, mientras intentaban acallar las protestas pacíficas contra los precios en alza", indicó Nuland.

En octubre, cuando la oposición ugandesa decidió reactivar las protestas, "la policía arrestó preventivamente a varias docenas de activistas civiles y de la oposición, y colocó bajo arresto domiciliario a Kizza Besigye", añadió.

Varios de los detenidos fueron sometidos a las penas capitales de traición y ocultación de la traición, "aunque la base legal de esos cargos es cuestionable", indicó el Departamento de Estado.

El Gobierno de Yoweri Museveni también urgió al parlamento del país en octubre pasado a aceptar un proyecto de ley que limitaría las reuniones públicas de tres o más personas.

Esa legislación, aseguró Nuland, menciona "los encuentros donde los participantes debaten sobre la política y acciones del Gobierno".

"Estados Unidos insiste en urgir al Gobierno electo de Uganda a proteger los derechos de todos sus ciudadanos, incluidas las minorías", dijo la portavoz.

El presidente Museveni, que acumula más de 25 años en el poder, ganó con más del 68 por ciento de los votos las elecciones del pasado febrero, que según la oposición estuvieron plagadas de irregularidades.

Uganda soporta una de las tasa de inflación más elevadas del África oriental, que el pasado mes de septiembre alcanzó el 28 por ciento y el precio de los alimentos subió 50 por ciento, el mayor incremento de las últimas dos décadas.