China instó el miércoles a la Agencia Internacional de Energía Atómica hacer más para fortalecer la seguridad nuclear y utilizar las lecciones de la crisis en Japón para mejorar el manejo de emergencias.

La AIEA debe trabajar para restaurar la confianza en la energía atómica afectada por la fisión en la planta nuclear Fukushima Dai-ichi dañada por el sismo y maremoto en marzo pasado, dijo Wang Min, representante de China ante Naciones Unidas, en una sesión pactada para discutir el reporte anual de la AIEA.

"La organización carga sobre sus hombros responsabilidades importantes al promover usos pacíficos de la energía nuclear y evitar la proliferación nuclear", dijo Wang. "Enfrentar la nueva situación tras el accidente nuclear de Fukushima la agencia debe fortalecer más su papel como líder para mejorar la seguridad nuclear mundial y promover cooperación internacional reelevante".

El funcionario nombró como prioridades aumentar la ayuda técnica a los países en desarrollo y mejorar la infraestructura en países nuevos con el uso de la energía nuclear.

Un plan de acción recientemente aprobado tras lo ocurrido en Fukushima es crucial para mejorar la seguridad y "efectividad de las respuestas en caso de emergencia", dijo Wang.

China inspeccionó sus propias plantas nucleares y dejó de construir nuevos proyectos tras el desastre en Japón. Dijo que está comprometido con ampliar el uso de la energía eléctrica, pero privilegiará la seguridad por sobre el rápido desarrollo.

Las inspecciones iban a terminar en octubre y no está claro el estatus actual de los proyectos.

Yukiya Amano, director general de la AIEA, dijo el martes a los integrantes de la ONU que el número de reactores nucleares en el mundo seguirá creciendo a pesar del accidente en Japón, pero destacó la importancia de mejorar la seguridad.