El coordinador general de la Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias (Wan-Ifra), el alemán Christoph Riess, sugirió hoy al Gobierno y a la prensa de Ecuador que frenen la "guerra" que en su opinión mantienen y que perjudica al pueblo ecuatoriano.

Dijo que la instauración de juicios contra periodistas, el constante enfrentamiento entre medios privados y el Gobierno, y los rumores sobre "autocensura en los medios" motivaron su decisión de visitar Ecuador para constatar "de cerca" la situación.

La condena a tres años de prisión contra el exeditorialista Emilio Palacio y tres directivos del diario El Universo por presuntas "injurias calumniosas" contra el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que también enjuició por "mentir" a los periodistas Juan Carlos Calderón y Cristian Zurita, son casos que también preocupan a la Wan-Ifra.

"Observamos con una enorme preocupación que este conflicto entre medios privados y Gobierno es una guerra que está escondiendo los importantes desafíos del periodismo ecuatoriano y que está perjudicando fuertemente a la sociedad ecuatoriana en su conjunto", remarcó Riess en una rueda de prensa en Quito.

Esa es una de las conclusiones de la investigación que Wan-Ifra efectuó en los últimos días en Ecuador y por lo que envió una misión, encabezada por Riess.

La Asociación, con sedes en Alemania y Francia, y que aglutina a 18.000 periódicos y 15.000 portales web en más de 120 países en el mundo, decidió evaluar a Ecuador tras recibir informes de una "fuerte degradación de la libertad de expresión" en este país.

No obstante, Riess destacó la apertura al diálogo mostrada por los actores involucrados en el conflicto, gesto que consideró "fundamental".

La misión de Wan-Ifra mantuvo intensas reuniones, según dijo el directivo, con autoridades del Gobierno y de la Asamblea Nacional ecuatoriana, así como con periodistas, editores y directores de medios públicos y privados.

Insistió en que la confrontación entre la prensa y el Gobierno debe dar paso a un proceso de diálogo entre las partes "para el bien de todos los involucrados y para el bien y el futuro de la prensa libre y del Estado en Ecuador".

"Esperemos que todas las partes involucradas tomen esto como una oportunidad para cambiar esta situación, rápidamente", reiteró, pero dejó en claro que cuatro elementos preocupan principalmente a la Asociación sobre la situación actual.

"El uso inadecuado de la ley para enjuiciar a periodistas críticos" y los "montos desproporcionados" de indemnizaciones contenidas en las sentencias judiciales contra Palacio y El Universo es uno de los temas de preocupación, remarcó Riess.

También citó la "paulatina concentración de medios" en manos del Estado y la aparente "agresividad" del presidente Correa en su pugna con la prensa.

Pese a que aún no se presenta un informe definitivo, Riess dijo que su Asociación sugiere la "revocación de las sentencias" contra Palacio y El Universo, así como la suspensión de la demanda contra los periodistas Calderón y Zurita.

Dijo que cuando las decisiones judiciales surgen de querellas presentadas por autoridades del Gobierno, éstas pueden constituirse en "un mensaje amedrentador al conjunto de la sociedad y favorecen a la autocensura".

No obstante, aseguró que en la investigación también se denunció "autocensura en medios privados", aunque aún espera informes sobre este asunto de los directivos de esos medios.

Asimismo, señaló que "exigir respeto a la honra supone también respetar la honra de los demás", con referencia a los choques verbales del presidente Correa con la prensa.

Defendió las fuertes críticas e incluso insultos que puedan hacer periodistas a funcionarios, bajo el principio de que "toda autoridad está abierta a un mayor escrutinio de la sociedad" y que para resolver esos casos hay vías judiciales civiles.

Riess no quiso pronunciarse sobre los proyectos de ley de comunicación, telecomunicaciones y código penal que se discuten en la Asamblea, así como la recientemente aprobada ley antimonopolio, porque según él el análisis de esos cuerpos legales debe ser más profundo.

De acuerdo con la oposición ecuatoriana, estas normas podrían restringir la libertad de prensa.