La aerolínea australiana Qantas afirmó hoy que ha transportado a sus destinos a los 80.000 pasajeros que habían quedado bloqueados en aeropuertos de todo el mundo el fin de semana, cuando anunció que dejaba en tierra a su flota de aviones por culpa de las huelgas.

"No queda nadie bloqueado nacional o internacionalmente", afirmó un portavoz de la compañía aérea del canguro a la cadena de televisión Nine News.

La operación se ha llevado a cabo en el día y medio que ha transcurrido desde que el órgano de arbitraje laboral de Australia ordenase la terminación de las huelgas de pilotos internacionales, mecánicos y personal de tierra de Qantas.

Además de cumplir con los afectados, la aerolínea se reunió hoy con la Asociación Australiana de Pilotos Internacionales y mañana lo hará con la Asociación Australiana de Ingenieros Diplomados de Aviones.

La dirección de Qantas y el Sindicatos de Trabajadores del Transporte aún no han acordado una fecha para volver a la mesa de negociaciones.

El órgano de arbitraje ha concedido 21 días a las partes para que alcancen un acuerdo y, si no pueden, el mismo organismo dictará una resolución.

Las huelgas en Qantas comenzaron hace más de nueve meses y se agravaron en agosto cuando la compañía presentó un plan para reorganizar la unidad internacional que contemplaba el despido de mil trabajadores.

La aerolínea había perdido en la crisis más de cien millones de dólares (75 millones de euros) cuando anunció su drástica decisión de dejar en tierra a sus aviones hasta que cesasen las acciones laborales.

El parón de Qantas ha costado a la industria del turismo en Australia unos 85,7 millones de dólares (60,5 millones de euros), sin contar el daño y las molestias a los 80.000 pasajeros afectados en todo el mundo.