El presidente boliviano Evo Morales sugirió al G-20 promover una condonación para los países "altamente endeudados" y no aplicar medidas que afecten a naciones en vías de desarrollo para paliar la crisis financiera mundial.

"La solución a la crisis financiera del capitalismo no puede aplicar recortes a los derechos sociales y tampoco puede descargar sus efectos en países en desarrollo con el cierre de mercados, devolución de migrantes y la apropiación de las riquezas de otros países", dijo el mandatario el martes en una rueda de prensa.

"No somos culpables de esta crisis pero queremos ser parte de la solución", sostuvo al formular sus recomendaciones a los líderes del G-20 que el miércoles se reunirán en Francia para buscar salidas a la crisis de la deuda.

Dijo que la deuda de algunos países es "impagable" y debe ser condonada.

También recomendó a las naciones en crisis "acabar con los privilegios de la elite política", mayor austeridad y duplicar impuestos a las transnacionales.

"Las transnacionales deben pagar el doble de impuestos para salvar a sus países, el G-20 debería aplicar esa medida porque las transnacionales acumulan el capital", dijo.

Finalmente ha sugerido recortar en 50% los gastos militares sobre todo de los países industrializados. Esos gastos, sumados a las bases militares extranjeras "sólo han servido para apoderarse de los recursos naturales de otros países", según el líder boliviano.